jump to navigation

Auditorías de gestores 23/04/2012

Posted by alopezdelval in Evaluación de resultados, Gestión Sanitaria, Política Sanitaria.
Tags: , , , ,
trackback

Este post y su título tienen como objetivo abrir un debate sobre la figura del gestor sanitario, basándome en el comentario realizado por Manuel en el post “Comenzamos despacito”, en el que preguntaba “¿Para cuando una auditoría de los gestores sanitarios?”.

Y porque su pregunta es simple pero de hondo calado lo he transformado en un post individual, con el permiso de Manuel.

Como debate inicial haces una pregunta simple pero con un hondo trasfondo, que daría para escribir algún que otro tratado, y que me resulta difícil de resumir en unos párrafos.

En primer lugar habría que matizar a qué le llamamos GESTOR SANITARIO, ¿Te refieres a las direcciones de hospitales y atención primaria?

En una organización tan compleja como la sanitaria, no hemos de olvidar que un gerente hospitalario tiene una capacidad de gestión del presupuesto asignado en torno a un 5%, y me quedo alto.

Para la RAE “gestor” es la persona que administra bienes ajenos.

Según lo dicho poco se puede administrar.

Por lo tanto, ¿quién tiene la capacidad de gestión? Bajo mi punto de vista la mayor capacidad de gestión la tienen los profesionales, pues con su labor diaria incurren en decisiones de gasto y de ellos dependen la mayoría de las conexiones clínicas de una organización sanitaria.

Dicho esto, pues me parece importante la puntualización, hemos de recordar que a finales de los años 90 hubo un importante interés por la gestión sanitaria. Resultaba alentador acudir a los famosos Congresos Nacionales de Hospitales y ver salas llenas, ponencias, debates, no sólo de “gestores”, sino con Jefaturas de Servicio y facultativos individuales.

Eran los tiempos del “Informe Abril” y del “Libro Blanco del INSALUD”, creo humildemente que fueron magníficos referentes del rumbo que entonces debió tomar la Sanidad Española (qué viejo me hago recordando batallitas).

Y después vinieron las transferencias del INSALUD al 49% de la población española…

Intentando centrar el tema de tu cuestión, Manuel, te haré un paralelismo. A mí personalmente me apasiona jugar a tenis, soy pundonoroso, luchador y tengo ciertas carencias técnicas (importantísimas carencias técnicas, para ser más preciso).

Tengo magníficas relaciones con Albert Costa, capitán de la Selección de Copa Davis (es un decir, porque desgraciadamente no lo conozco). Y Albert me selecciona para representar a España.

Y lo dicho, juego lo que puedo. Lucho, peleo, me fajo, pero tengo una sonora derrota.

¿Quién ha tenido la culpa de la derrota? Yo no, no puedo dar más.

Disparemos por elevación, el responsable suele ser el capitán, que tiene la responsabilidad, en este caso de haberme puesto a jugar sin estar preparado.

Y la verdad, por mucho que entrene no tengo las condiciones físicas, mentales y técnicas de Rafa Nadal, luego nunca llegaré a ser un buen tenista.

Con todo esto quiero decir que, en primer lugar estoy convencido que los gestores intentan SIEMPRE hacer lo mejor que ellos creen en cada momento, y que muchas de sus decisiones vienen mediatizadas por el entorno, generalmente hostil para ellos. Cuando hablo del entorno no sólo me refiero a la propia organización que dirigen, sino al entorno político, social y económico.

La organización sanitaria pública es una balanza bastante descompensada que hace difícil la acción, pues la cúpula de la pirámide es transitoria y la base de la pirámide es permanente.

Y aquí llego a un elemento importante. Dices en tu comentario “hacer una auditoría de los gestores”. Yo diría hacer una AUDITORÍA DE LA ORGANIZACIÓN, una verdadera EVALUACIÓN DE LOS RESULTADOS de una organización sanitaria. Algo complejo pero creo imprescindible en el Siglo XXI.

Y verás como la figura del Gestor cuenta bastante menos de lo que cabe pensar. Una Jefatura de Servicio (según cuál) tiene más poder de decisión en muchas ocasiones que un gestor.

Creo que la figura del Jefe de Servicio es uno de los elementos clave, por acción u omisión, de una organización sanitaria.

Porque los Jefes de Servicio son gestores, no nos olvidemos, o deberían serlo. Y ahí viene la pregunta que lanzo, Jefe de Servicio debe ser ¿El mejor clínico?, ¿El mejor administrador de un grupo humano complejo?

Y por último, en los gestores sanitarios creo que existe el mismo porcentaje de personas buenas, malas o regulares que en la población normal.

Anuncios

Comentarios»

1. manuel - 24/04/2012

Totalmente de acuderdo contigo Alejandro. Yo he trabajado en Medicina Privada y ahora en Medicina Publica y desde luego creo que (estoy de acuderdo contigo) la auditoria se deberia realizar a los jefes de Servicio . Cuando me referia a pseudogestores politicos no me referia a la figura del gestor sino a aquellos directores, jefes de servicio nombrados a dedo y que hacen y desHacen sin ningun control ni resposabilidad. No solo los alcaldes y concejales deben responder de sus actos. Creo que existen una gran cantidad de mandos intermedios en la administracion que tienen que ser evaluados cicliamente( no cada 4 años politicos). Un saludo

alopezdelval - 24/04/2012

Hola otra vez Manuel.
Puntualizo alguna cosa.
Evaluación: Considero que siempre hay que evaluar, siempre. Además quien hace un buen trabajo, con dedicación y compromiso no tiene porqué estar preocupado por una evaluación.
Quizá el “modelo americano” de evaluación (en algunos hospitales el último del ranking es invitado a marcharse) me parece excesivamente duro, pero por el contrario en España nadie es evaluado. Y por supuesto parte de los “beneficios” (salario, días, carrera) vinculados necesariamente a la evaluación.
Como ya he escrito en otras redes, la única manera de solucionar un problema es tenerlo identificado.
Pero no solo hay que evaluar a Jefaturas, es organizacional.
El modo de ser nombrados, pues es otro tema, y muy discutible, con pros y contras de cada modalidad, y que merecería una reflexión y propuesta por parte de las Organizaciones Profesionales y un consenso con la Administración.
Y una última cosa, la plena seguridad (de un puesto de trabajo en este caso) generalmente produce apoltronamiento e inmovilismo, y así es difícil avanzar o mejorar.
Aun así, afortunadamente dentro de las organizaciones sanitarias todavía existen muchos profesionales con espíritu de mejora, y esto es lo que no podemos pasar por alto.
Un saludo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s