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SOBRE EL DOCUMENTO DE MEDIDAS DE RACIONALIZACIÓN DEL GASTO O UN BRAINSTORMING CON ALUCINÓGENOS. 23/07/2014

Posted by alopezdelval in Política Sanitaria.
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Ayer, día 22 de julio, se difundió un documento en el que hay, creo, 255 medidas de Racionalización del Gasto Público. De ellas 75 se refieren al gasto sanitario.

No pongo el enlace porque seguramente ya disponéis de él.

El documento fue elaborado en el Ministerio de Hacienda, dicen, con las propuestas que han hecho las Comunidades Autónomas.

En este post no entraré en medidas concretas, sino en la impresión que me produce el documento.

¿Es un borrador?

La primera impresión al descargar el documento es su falta de presentación, por lo que es posible que simplemente sea un borrador.

Si así lo es, y solo es un documento de trabajo, es un error que se haya filtrado o presentado, pues incorpora asuntos sumamente sensibles que ya han generado polémica y cabreo, posiblemente en asuntos que no pasarán el tamiz.

¿Es improvisado?

Como decía mi abuela, parece que se ha elaborado en una “túrmix”. Yo voy echando ingredientes y voy viendo qué sale.

Me referiré únicamente a medias sanitarias, pues no puedo opinar de otras.

Se indican por igual importante medidas estructurales con otras de escasa relevancia. Ello parece notar que hay un cierto desconcierto.

Las medidas estructurales, pienso, se deben plantear a principio de legislatura, mejor pactadas, para ir desarrollándolas ordenadamente.

Sinceramente no creo que muchas de estas medidas, a 10 meses de unas elecciones, nadie se atreva a implantar.

Es curioso como las Comunidades Autónomas, de las cuáles se dice que han sido las autoras del Brainstorming, se ponen de perfil y dicen “nosotros no hemos sido”.

Y en relación al Ministerio de Sanidad, a fecha de hoy no se ha manifestado, cuando muchas de ellas son de su competencia.

Sinceramente no creo que las medidas a aplicar en el ámbito sanitario puedan o deban partir del Ministerio de Hacienda.

¿Es relevante?

Hay medidas que, objetivamente, sí son relevantes, y útiles. Algunas de ellas ya están implantadas en algunos territorios. Otras se llevan reclamando mucho tiempo pero no acaban de arrancar.

Hay otras que, ciertamente, se han introducido con alucinógenos, por la escasa relevancia económica que tienen en relación con la recaudación, por la problemática para las personas sin recursos y por la “mala prensa” que pueden producir al Gobierno.

En alguna el balance económico sería negativo, esto es, puede costar más cobrarla que lo que se recauda, como coste de transacción.

Otras simplemente son simplemente obvias por su necesidad, pero que no entiendo tengan que salir del Ministerio de Hacienda. Y en estas lo grave es que no estén ya en marcha.

Corolario.

En primer lugar creo que el Ministerio de Sanidad tiene que salir a comentar qué opina de la propuesta del de Hacienda. Las Comunidades Autónomas ya lo han hecho en estas 24 horas.

Las cosas no se hacen así. Tenemos un Modelo Sanitario actualmente NO SOSTENIBLE (desgraciadamente no solo el sanitario). El Sistema necesita una reforma estructural.

Hay que abrir un debate de qué modelo queremos y qué modelo podemos tener.

Debería, deseablemente, ser pactado con las mayorías que se pueda. Eso lleva tiempo y esfuerzo por parte de todos, y generosidad y altura de miras. Y tiempo, aunque este se va acabando.

Hay que considerar que se hace una inversión, no un gasto. Recortar es pan para hoy y hambre para mañana. Eso sí, buscando la eficiencia.

No se pueden improvisar medidas a corto plazo.

En resumen, que este documento se haya filtrado es un error. O quizá es un globo sonda.

Pero si es lo segundo, los estrategas de marketing se han equivocado.

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La Tarjeta Sanitaria por puntos 06/04/2014

Posted by alopezdelval in Política Sanitaria.
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Este post puede ser un poco surrealista. Alguno creeréis que me he vuelto loco o que es una broma. Pero no.

Todo parte de unos días informativamente muy curiosos desde la declaración del Presidente de la Organización Médica Colegial respecto a que las atenciones sanitarias no necesarias habría que pagarlas. Las hizo en el Foro Nueva Economía el 31 de marzo de 2014 (ver enlace).

No conozco personalmente al Dr. Rodríguez Sendín, pero en las interacciones por Twitter siempre me ha parecido un hombre educado, moderado y chapado al “modelo convencional” de nuestro SNS.

Por eso este comentario más me parece que ha sido una “provocación”. Una manera de remover conciencias (por cierto bastante dormidas) y de generar polémica y debate.

¡¡Y vaya si lo ha conseguido!!

Al Presidente de la OMC le ha “caído la mundial” durante estos días desde todas las perspectivas y posiciones.

Curiosamente el 31 de marzo de 2014, idéntico día, la Dra. Mónica Lalanda, en su extraordinario y exitoso blog MEDICOACUADROS, publicaba “Su moco no es una urgencia: son 15€”.

Quizá ambas noticias se retroalimentaron, y en Redes Sociales, radio y televisión, han tenido gran eco.

Cuando veáis el post de la Dra. Lalanda, quizá lo mejor no está en el texto, sino en los ataques que sufre en los comentarios (363 respuestas el día que lo consulté).

El asunto es complejo, sobre todo porque nadie se había atrevido a poner en la diana a uno de los actores del Sistema Sanitario, el paciente y/o ciudadano (ver los actores del Sistema publicados en mi post “Los actores del Sistema: El Contribuyente (I), donde se habla de seis actores en el Sistema”).

Escribo algunos comentarios que he leído respecto a la propuesta de Rodríguez Sendín:

  • No entiendo “muy bien” la propuesta de hacer pagar a la población si hace un mal uso de la asistencia sanitaria…lo importante es que se atienda a todo el mundo, que sea pública y gratuita (Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso).
  • No soy partidario de copago en urgencias ni de ningún tipo de copago…se manifiesta a favor de que se abra un debate sobre el uso de los recursos por parte de los pacientes (Antonio María Sáez Aguado, Consejero de Sanidad de Castilla León).
  • No se puede penalizar a los enfermos, personas que se sienten inseguras y cometen errores (Alfred Bosch, portavoz de ERC en el Congreso).
  • Si alguien quiere defender la privatización o el copago que lo defienda abiertamente pero que no use como excusa a los ciudadanos que son los sufridores de la sanidad…lo más eficiente es la educación para la salud (José Luis Centella, portavoz de Izquierda Plural en el Congreso).
  • Se pretende criminalizar a la sanidad pública (Cayo Lara, coordinador federal de IU).
  • La medida es injusta y está destinada a culpabilizar a los ciudadanos enfermos de los problemas económicos de la sanidad pública, como si el mal uso de los recursos sanitarios por la población fuera el responsable de los recortes que el PP está haciendo en el sistema sanitario público (Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública).
  • La medida que propone el presidente de la OMC choca directamente con la equidad, que precisamente afecta a grupos desfavorecidos y frágiles (Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias).
  • Es una barbaridad querer valorar si una persona ha utilizado bien o mal la sanidad, en la Consejería no se contempla este escenario (Javier Rodríguez, Consejero de Sanidad de Madrid).
  • Espero que Ana Mato no aplique la barbaridad de pagar por un uso indebido de la sanidad (Rosa Díez, portavoz de UPyD en el Congreso).

Puesta la polémica encima de la mesa, quizá sea interesante añadir algunas reflexiones al asunto:

¿Qué uso damos del Sistema Sanitario?

En general los datos nos dicen que, comparativamente, hay un sobreuso del Sistema y de los medicamentos (ver “Los Actores del Sistema: El paciente (II)”).

Desconozco la utilización específica de las Unidades de Urgencias, pero no es difícil encontrar textos que indican que entre el 25% y el 40% de las urgencias que entran, deberían resolverse en otros niveles asistenciales.

En el caso concreto de las urgencias, es muy probable que parte de su sobreutilización venga producida por el mejorable funcionamiento de otros niveles asistenciales.

Y también por la comodidad de los usuarios. ¿Quién no ha oído alguna vez la siguiente frase? “Ya que estoy en el hospital me voy a pasar por urgencias para ver si me hacen una determinada prueba”. O simplemente me hagan una “revisión”.

Hemos de reconocer que esto es real y que tiene importantes repercusiones en el funcionamiento del Sistema.

Todos, digo todos, hemos comentado alguna vez las “epidemias de salud” que se producen cuando hay ciertos períodos del año o en los eventos, generalmente deportivos.

Es mucha casualidad.

Por lo tanto mi primera conclusión es que, efectivamente, usamos el Sistema Sanitario de un modo mejorable.

¿Hay que hacer algo con la sobreutilización?

Visto lo leído, parece que mayoritariamente no hay que hacer nada. Bueno, sigamos con la barra libre. Yo consumo y tú pagas.

Realmente tomar medidas contra los ciudadanos / pacientes puede conllevar muchos votos. Hay que entenderlo.

Mi segunda conclusión es que sí habría que hacer algo. Hay que actuar sobre todos los Actores del Sistema, no solamente sobre algunos de ellos.

Pero realmente lo difícil es saber cómo actuar con los ciudadanos / pacientes.

¿Qué consideramos, qué es, sobreutilización de Servicios Sanitarios?

Para hablar de sobreuso, podemos hacerlo de modo global y de modo individual.

De modo global solo podemos atenernos a las estadísticas: entre Comunidades Autónomas, entre países. Y sabiendo que cuando hablamos de datos agrupados existe un Sesgo llamado Falacia Ecológica, de modo que dificulta extrapolar los resultados al individuo.

De modo individual, hay casos muy evidentes de uso espurio. Pero hay gran cantidad de casos dudosos, que dependen de la subjetividad de cada ciudadano.

Pero pensemos en un ciudadano concreto. Si su subjetividad es tal que de modo constante está accediendo al Sistema Sanitario, este ciudadano está fastidiando a los demás. Y esto es así.

Por lo tanto elaboro una tercera conclusión. Estadísticamente sería factible establecer, por cada paciente, en función de sus patologías, edad, y otros factores sociodemográficos, cuáles son las tasas esperadas de utilización de los servicios sanitarios.

Para esto necesitamos tener unos Sistemas de Información suficientemente completos y potentes, que desgraciadamente no se dan en todas las Comunidades en España. En este asunto las Compañías Aseguradoras de Salud nos podrían dar bastante información.

Es igual que para el copago de medicamentos, donde todos estamos “fichados” con un código de renta.

¿Quién tiene que indicar que ha habido una mala utilización del Sistema?

La realidad es que, objetivamente, muchas veces es muy complicado saber si un servicio concreto prestado es necesario o innecesario.

La Sociedad de Medicina de Urgencias y Emergencias indica además que los facultativos están para atender, no para juzgar.

Aquí estoy parcialmente de acuerdo. La función principal es atender, pero también están las medidas encaminadas a hacer más sostenible el sistema.

Sí es cierto que tiene que hacerse muy duro marcar en el informe de alta la casilla de “innecesario” cuando delante tienes a un ciudadano humilde que se ha dejado caer por urgencias.

Por eso creo que los facultativos no pueden hacer el control de la frecuentación, sino que debe hacerse “fríamente”, con sistemas informáticos y su codificación.

Mi cuarta conclusión está basada en la tercera. Si hay bases de datos, la estadística proporciona suficiente seguridad para aventurar qué uso absoluto y relativo tendrá cada ciudadano, con los correspondientes intervalos de confianza dentro de los cuáles los ciudadanos o pacientes se sientan seguros, en el sentido de no sentirse presionados para no usar los Servicios Sanitarios.

¿Y qué hacemos con los sobreutilizadores?

Como dice Mónica Lalanda, el moco son 15€. No veo que sea factible.

He mencionado repetidamente en este blog mi oposición al copago directo, por muchos motivos. El principal es que el Sistema Sanitario no está preparado para cobrar, y montar esta infraestructura costará más que lo que se recaude.

Sin embargo sí soy partidario de algún tipo de copago indirecto. Este copago indirecto debe ser manejado desde fuera del Sistema, por las máquinas, ordenadores.

¿Tenemos esta posibilidad en el Sistema Sanitario de hacerlo? No.

Pero sí hay alguien que lo tiene, creo que se llama Rita, y es el Ordenador de la Agencia Tributaria.

La AEAT está 24 horas, 365 días al año, haciendo cruces de datos entre ciudadanos, empresas, y todo tipo de organizaciones. Busca y busca, y al final suele encontrar.

Con Sistemas de Información y codificación e identificadores comunes, y esta información en poder de la Agencia Tributaria, podría hacerse.

Bien, ya tenemos a un ciudadano que ha sobrepasado el límite superior del Intervalo en la cifra de uso del Sistema en función de las variables patológicas y sociodemográficas.

¿Qué hacer con este caso? ¿Cobrarle? ¿Amonestarle? ¿Avisarle? No sé bien qué decir. Siguiendo los razonamientos, por lo menos que el ciudadano sea consciente del sobreuso.

Pero tenemos otro caso, un ciudadano que ha sobrepasado el límite inferior del Intervalo en la cifra de uso del Sistema en función de las variables patológicas y sociodemográficas.

¿Qué hacer con este caso? ¿Darle un premio? ¿Felicitarlo?

En este caso elaboro una quinta conclusión, algo surrealista, es abogar por el copago inverso: no cobrar a quien consuma más, sino desgravar al que menos o mejor use los servicios. Desgravaciones en lugar de tasas.

Veo al menos tres problemas a esta quinta conclusión:

  1. ¿Qué hacer con las bajas rentas que no declaran a hacienda? Obviamente nada, pues no pueden desgravar.
  2. ¿Qué hacer con los que usan servicios sanitarios privados? Pues aplicando la norma habrá que desgravarles si les corresponde, aunque esta medida sería muy contestada desde ciertos posicionamientos ideológicos, indicando que se “desgrava a los ricos”.
  3.  ¿Qué hacer con el 82% de los funcionarios que están en el modelo MUFACE? Pues ajustar la prima a las Compañías Aseguradoras en función del riesgo estadístico medio.

Bien, he llegado al final. Como he comenzado os repito y aseguro que no me he vuelto loco. Soñar es gratis.

 

 

Propuestas de la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del Sistema Sanitario 01/12/2013

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
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En este post transcribo las 27 propuestas de la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del Sistema Sanitario y de las principales reformas que deben acometerse para garantizar su sostenibilidad (documento completo aquí).

Los miembros de la Subcomisión parece que han leído mi Blog… (modesto que soy).

Esperemos que no duerman el sueño de los justos, como el Informe Abril.

V. PROPUESTAS DE LA SUBCOMISIÓN PARA EL ANÁLISIS DE LOS PROBLEMAS ESTRUCTURALES DEL SISTEMA SANITARIO Y DE LAS PRINCIPALES REFORMAS QUE DEBEN ACOMETERSE PARA GARANTIZAR SU SOSTENIBILIDAD

Partiendo de las carencias expuestas por los comparecientes y las Comunidades Autónomas en la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del sistema sanitario y de las principales reformas que deben acometerse para garantizar su sostenibilidad, serían propuestas con las que renovar y poner al día el Sistema Nacional de Salud (SNS) para mejorar su situación actual y favorecer un futuro estable, las siguientes:

1. La consolidación, el desarrollo, la sostenibilidad y la calidad del Sistema Nacional de Salud requieren un Pacto de Estado con todos los agentes del sector que evite la confrontación partidista y revitalice consensos políticos, profesionales y sociales en torno a la Sanidad como principal pilar del Estado del Bienestar.

2. La Ley General de Sanidad y demás disposiciones legislativas de desarrollo han de ser la base sobre la que modernizar y consolidar un modelo de SNS que garantice plenamente un asistencia sanitaria pública, gratuita, cohesionada, universal, equitativa, de calidad, financiada mediante impuestos, gestionada conforme a lo establecido en la Ley General de Sanidad, y capaz de adaptarse a los desafíos demográficos, asistenciales, tecnológicos, y financieros presentes y futuros.

3. Fortalecer la cohesión territorial en la aplicación de las competencias que en materia de Sanidad corresponde desarrollar a las diferentes administraciones para aplicar de manera coordinada medidas de eficiencia y de buenas prácticas, tanto en el ámbito de la gestión económica, como en todo lo relativo a la prestación asistencial.

4. Garantizar, desde el diálogo positivo y los acuerdos ya alcanzados con el Ministerio de Sanidad, las condiciones básicas de los profesionales que sean competencia del Estado según la legislación vigente.

5. Favorecer que el profesional gane protagonismo, reconocimiento y autonomía en la gestión clínica en un marco de eficiencia por la sostenibilidad.

6. Actualizar el modelo formativo de los profesionales, desde una nueva troncalidad y el incremento de los conocimientos en Medicina Interna, la gestión de recursos y la coordinación sociosanitaria, de modo que se incremente la polivalencia y la capacidad resolutiva de los profesionales que tanto se requiere actualmente.

7. Promover una gestión y una planificación eficaces de los recursos humanos partiendo del registro nacional de profesionales, al tiempo que se equiparan las diferentes categorías existentes en el SNS, se redefinen las competencias de cada profesión, y se asumen como sanitarias nuevas profesiones.

8. Incluir variables en las retribuciones de los profesionales en función de lo que se es, se hace y los resultados que se obtienen, midiendo productividad, índices de satisfacción y calidad del servicio prestado.

9. Definir un nuevo modelo de financiación estable, suficiente, respetuoso con el principio de estabilidad presupuestaria, y coherente con la cohesión territorial, la igualdad y la equidad en el acceso a las prestaciones.

10. Impulsar, sobre una cápita adecuada, las reformas en las políticas presupuestarias de las Comunidades Autónomas para que sus presupuestos garanticen un gasto sanitario por ciudadano adecuado a la cartera de servicios.

11. Aumentar los recursos teniendo en cuenta la disponibilidad real de los mismos y evitar descensos bruscos en las asignaciones que reduzcan la provisión de servicios por debajo de los estándares de calidad, pues tan importante como aumentar los recursos disponibles es favorecer la estabilidad de la financiación.

12. Garantizar el pago a proveedores, controlar las inversiones desde el principio de la efectividad con indicadores de medición, y contar con la Sanidad como un aportador en positivo a la balanza económica del país, que además genera puestos de trabajo de calidad.

13. Agilizar la compensación económica por atención a pacientes entre Comunidades Autónomas, establecer un sistema eficaz de facturación a terceros nacional e internacional, y planificar la asistencia limítrofe y de alta especialización.

14. El Sistema Nacional de Salud debe ser gestionado y planificado desde un nuevo modelo de gobernanza más ejecutiva, eficaz y solidaria que busque la eficiencia y la rendición de cuentas desde la cooperación entre administraciones.

15. Promover la calidad asistencial orientando el SNS hacia las necesidades del paciente, desde una gestión ágil y sujeta a un análisis continuado de resultados en salud.

16. Desarrollar la colaboración con la iniciativa privada en función de lo establecido en la Ley General de Sanidad y en la normativa posterior, siempre procurando la optimización de los recursos propios del sistema público.

17. Coordinar los servicios sanitarios y sociales para ofrecer una asistencia integral, continuada, humanizada, personalizada y sostenible, especialmente en procesos asistenciales complejos y de larga duración. Se debieran tomar como referentes, experiencias de éxito desarrolladas en las Comunidades Autónomas, así como las propuestas contenidas en el Libro Blanco de la Coordinación Sociosanitaria que el Ministerio de Sanidad y las propias Comunidades Autónomas elaboraron en diciembre de 2011.

18. Potenciar la capacidad resolutiva de la atención primaria, incrementar el protagonismo asistencial de los servicios de Medicina Interna, y actualizar la organización y la estructura del sistema desde la coordinación sociosanitaria integral para garantizar una respuesta asistencial adecuada a las enfermedades más prevalentes, y en especial a las patologías crónicas y relacionadas con la salud mental.

19. Promover el desarrollo de la Ley General de Salud Pública para potenciar la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, haciendo que el paciente, en torno al cual ha de desarrollarse todas las políticas en el sistema sanitario, se implique activamente en su autocuidado desde la infancia.

20. Impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación en el ámbito sanitario desde el trabajo conjunto de los organismos públicos de investigación, las universidades y la iniciativa privada.

21. Fomentar el acceso equitativo de los ciudadanos a las innovaciones, con independencia del lugar en el que residan.

22. La calidad de la asistencia y la seguridad de los pacientes debe ser la base de la acreditación de los centros y las instituciones sanitarias.

23. Desarrollar un sistema de evaluación de tecnologías y prestaciones sobre el que definir la cobertura asistencial. En este sentido, hay que desarrollar la estructura y el trabajo desempeñado por la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías y Prestaciones Sanitarias en la línea del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) británico.

24. Establecer, desde la transparencia, indicadores de salud centrados en la calidad, la equidad y la continuidad asistenciales, y en la seguridad del paciente. Los indicadores deben aplicarse a cada servicio de cada centro asistencial, y la información debe ampliarse y actualizarse periódicamente, y hacerse pública conforme a lo establecido en la Ley de Protección de Datos y en la legislación sanitaria de carácter general.

25. Implementar un sistema de información interoperable con el que obtener la evidencia suficiente para tomar decisiones y garantizar los derechos y la seguridad del paciente.

26. Impulsar la interoperabilidad en todo el sistema sanitario de la tarjeta sanitaria individual, la receta y la historia clínica electrónicas.

27. Crear una Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Estado por la Sanidad en el Congreso de los Diputados, que vele, a imagen de la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo, por el cumplimiento de las medidas consensuadas por el ministerio de referencia en el ámbito sanitario con los profesionales, las Comunidades Autónomas, y los partidos políticos en favor de la calidad, la seguridad, la eficiencia, la equidad y la solvencia del sistema sanitario. La citada comisión deberá convocar periódicamente a los agentes sociales, económicos y profesionales para conocer el contenido y el alcance de los acuerdos que se formulen para fortalecer el derecho a la protección de la salud y mejorar el funcionamiento del sistema sanitario en su conjunto.

Premio SEDISA 2013 16/11/2013

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
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1er premio sedisa 2013Este post es solo para agradecer las felicitaciones que estoy recibiendo y, de paso, para volver a publicar el artículo “Los actores del Sistema Nacional de Salud en España“, que ha sido premiado en las VI Jornadas Nacionales de Sedisa como el mejor artículo publicado en la revista SEDISA SIGLO XXI.

Y de paso agradezco especialmente a mi amigo Carlos Arenas, firmante también del artículo,  que diera el impulso final para su envío a la revista.

Lo dicho, gracias a todos y un abrazote.

No cabe uno más. 20/10/2013

Posted by alopezdelval in Crisis.
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Después de varios meses sin escribir en el blog, me he vuelto a animar después de leer una carta de opinión de un periódico local.

no cabe uno más

Realmente no tiene demasiada importancia el referido manuscrito, pero posiblemente refleja parte de lo más oscuro de nuestra sociedad.

Siempre he intentado mantener un equilibrio en mis pensamientos, lo cual necesariamente se debería reflejar en unos textos que considero ponderados, o eso intento.

Hoy creo que voy a hacer una excepción.

Os pongo brevemente en antecedentes.

  1. El Gobierno de Aragón, en las diferentes medidas que está adoptando, decide que diferentes pruebas de diagnóstico por imagen existentes en un determinado ambulatorio (ecografía y mamografía) pasen a realizarse en su hospital de referencia, el Hospital Universitario Miguel Servet.
  2. Este hecho produce una reacción social de protesta importante, con manifestaciones incluidas. De hecho la retirada del Mamógrafo tuvo que hacerse con la intervención de la Policía Nacional.
  3. Así que para la salida de dos ecógrafos se decide se haga por la noche para no levantar polémica.

Realmente el objeto del post no tiene nada que ver con el traslado o no de unos ecógrafos, por cierto antiguos. Ni que se realice por la noche como si se estuviera robando, teniendo que derribar una puerta de acceso puesto que “alguien” estaba avisado y las habían atrancado.

Sí, querido lector, a estas cosas tan importantes nos dedicamos.

El post tampoco tiene que ver con la conveniencia o no de hacerlo. Esto es, a nivel técnico. En este asunto y sin más datos a priori me parece un error su retirada, pues soy de los que consideran que la asistencia cada vez debe ser más ambulatoria y resolutiva, y la alta resolución no puede realizarse sin equipos de diagnóstico.

Pero realmente no tengo datos que justifiquen una u otra decisión.

Entonces, ¿por qué escribo?

Lo hago por hartazgo, hartazgo de tantas personas que

1)      No saben ni de qué hablan, son ignorantes funcionales del asunto del que opinan.

2)      Insultan y hablan de oído y tiran con posta, a ver si le doy a alguien.

3)      Están tan ideologizadas que piensan con las tripas, y su único objetivo es dañar al que consideran enemigo ideológico.

4)      Aplican la política del ventilador, para que así se reparta mejor.

5)      Solo su ignorancia es comparable con su maldad. Intentan confundir al ciudadano de a pie con mentiras y falacias.

 La famosa carta es un cúmulo de despropósitos. En primer lugar no es un centro de salud, es un centro de especialidades, ambulatorio o “ambulata”, término que probablemente le vaya mejor a quien ha redactado la supuesta carta.

Parece que los ecógrafos son suyos y se los han “levantado”. Confunde la parte con el todo. La velocidad con el tocino. Tiene una sui generis visión de quien tiene la autoridad en la planificación sanitaria.

Acusa de la “patada en la puerta”, de falta de libertad, miedo, de “todo es posible”. Es un texto guerracivilista. Así estamos todavía.

Y lo peor es que hay partidos políticos que están reenviando esta infamia por las redes sociales.

Hace ya tiempo escribí un post sobre lo envidiosos y cainitas que somos en España. Sigo manteniendo este pensamiento, solo que añadido a una incultura verdaderamente inconmensurable.

Debe estar en la sangre, desde nuestros ancestros íberos y celtas, que procuraban destriparse en cuanto podían y solo se unían para reventar al vecino, generalmente cuando a este le iba bien. Seguimos igual.

Qué pena que la espada Falcata de aquellos tiempos ya no se use, porque si no algunos convecinos nuestros seguro que estaban en la tentación de utilizarla.

Esto es lo que hemos avanzado en nuestra sociedad civilizada.

No cabe uno más. Y fijaros que no digo un tonto más, pues este adjetivo se queda muy corto.

Benchmarking Sanitario, Opacidad, Ideología y Comunicación. 18/12/2012

Posted by alopezdelval in Crisis.
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Hace semanas que no escribo en mi blog, afortunadamente bastante trabajo lo ha impedido pero también cierta desmotivación viendo los acontecimientos que se están produciendo en España, la crisis aumenta y se ahonda, las empresas se perpetúan en la crisis, el paro se dispara, nuestros mentores no encuentran la “receta”, Europa nos ahoga, diferentes sectores públicos levantados en protestas, etc.

Por otro lado acabo de leer dos titulares esperanzadores, uno del Gobierno y otro de Kevin Gardiner (Barclays), en los que podría parecer que ya hemos tocado el fondo del agujero (después de cavar durante muchos meses) y que posiblemente no caigamos más. Lo que no se especifica es cuándo tomaremos la senda ascendente pues podemos seguir en el hoyo muchos años.

Y me permitiréis no mentar los “brotes verdes” por las connotaciones que trajeron después de su acuñamiento.

Lo que está claro es que las situaciones posteriores nunca volverán a ser las que han sido, y yo lo defino como la “necesidad de cambiar”.

Llevo abogando porque nuestro Sistema Sanitario necesita un CAMBIO, cambio radical, en su modo de organizarse. Lo habréis leído hasta la saciedad en este blog.

Y realmente pienso que se necesita un cambio, no sólo en la Sanidad, sino en la Educación, en la concepción territorial del Estado, en el Sistema Político, en la Judicatura, en el Sector Financiero, en el Energético…

Mucho parece. Quizá soy iluso, pero se oían y se oyen crujidos en todos ellos.

Lo que probablemente hay que definir es a qué le llamamos “cambiar”. Creo que a nadie se le escapa que la estructura, tal y como la concebimos, es difícilmente sostenible.

Y no veo posible, ni recomendable, ni justo, disminuir el número o calidad de las prestaciones científicamente probadas, luego solo queda ser más eficiente.

Y porque el futuro que viene es de mayor gasto sanitario derivado de técnicas más caras y de un envejecimiento de la población que producirá un aumento del uso de los recursos.

Recordemos también que cuando el Sistema parecía sostenible, casi todas las CCAA optaron por la implementación de diferentes fórmulas de gestión al margen de la convencional, independientemente del partido gobernante en ese momento. Creo que este es el mejor reflejo de que las fórmulas tradicionales no parecían el mecanismo público adecuado para poder gestionar un Sistema Sanitario, y de un modo u otro lo aplicaron todos.

Pero sin dinero en caja, y sin expectativas a corto (y quizá medio) plazo, las circunstancias se tornan aún más complicadas, ni siquiera con los extraordinarios incrementos impositivos a los que estamos siendo sometidos los ciudadanos y que nos colocan a la cabeza del mundo en este sentido.

¿Qué tenemos ahora? Una severa divergencia, o polarización, cada vez más acusada entre los partidarios de un cambio radical y los que no lo son (o al menos no lo son tanto).

¿Por qué se produce esta polarización de las posiciones?

Uno de los motivos es claro, el ideológico. Siguiendo con mi modo de expresarme, huyo y huiré de todo posicionamiento en este sentido.

Por supuesto que tengo mi propio pensamiento, pero intento que no perturbe lo que considero un pensamiento racional, poniendo en cada platillo de la balanza lo que corresponde por sí mismo, no porque lo pida el cuerpo.

Por esto zanjo el tema de la ideología. Y porque quiero creer, necesito creer, que hay más motivos, pues si únicamente fuera por este difícilmente se alcanzarán metas.

¿Qué más motivos puede haber para la polarización?

Otro motivo puede ser lo que un buen amigo en redes sociales ha calificado como “el espacio de confort” (marco estatutario, plaza en propiedad, etc.).

Esta afirmación, hecha en Twitter, le ha valido furibundos ataques personales y profesionales, que me reafirman más en el pensamiento de la polarización.

Sin embargo ese “espacio de confort” existe. O quizá existe el miedo o reparo a perder parte de los derechos adquiridos, hecho que es normal y entendible.

Sin embargo mencionaré dos cuestiones al respecto.

  • La primera es que la gran mayoría de la economía productiva funciona bajo el derecho laboral.
  • La segunda es que hay que reflexionar sobre ciertos estatus, teniendo enfrente a casi 6 millones de parados, 600.000 autónomos en la calle y más de 200.000 empresas (microempresas en su mayoría) desaparecidas.

Bien es cierto que un cambio en la fórmula organizativa puede dar lugar a una mayor exigencia y control de las actividades sanitarias.

Aun así mantengo una duda razonable sobre la capacidad, o el interés, de cualquier Gobierno a modificar el estatus y los derechos adquiridos de los profesionales y trabajadores de la Sanidad.

¿Más motivos? Sigamos pensando.

Se argumenta la pérdida del Sistema Público de Salud en cuanto a sus garantías de Universalidad y Gratuidad.

Sobre la Universalidad, aunque sé que muchos no piensan así, es un concepto abstracto que necesariamente debe aclararse y acotarse. Universalidad no es el universo.

Si es cierto que la existencia de una “lista positiva” de asegurados se asemeja más a un Sistema de Seguridad Social que a un Sistema Nacional de Salud. Esto es un cambio.

Ya comenté en posts anteriores que el Real Decreto Ley 16/2012  de “Medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones” no resuelve el problema, porque el problema no es sanitario, sino social.

Aunque puede generar problemas sanitarios como la saturación de los servicios de urgencias o el mal control de enfermedades infecto contagiosas.

Pero también considero que es insolidario el no regular el acceso, insolidario para los ciudadanos que tienen derecho a las prestaciones y a los que pagan impuestos.

Como todo en esta vida, es necesario marcar una raya en el suelo. Lo difícil es saber dónde ponerla.

Y con respecto a la gratuidad, pues obviamente sabemos que no es gratis a 1.300 euros per cápita y año.

Sin embargo he leído frases al respecto de que los pacientes van a tener que entrar con la tarjeta VISA en la mano en lugar de la Sanitaria. Que serán peor atendidos. Que se les negarán pruebas diagnósticas o terapéuticas.

Estas afirmaciones me parecen una osadía malintencionada. ¿Alguien cree que estas situaciones pueden producirse de verdad en el marco público sanitario? ¿En qué se basa para afirmarlo?

Y políticamente hablando, si realmente fuera cierto, sería una mayúscula torpeza que descabalgaría al Partido que lo llevase a cabo del Gobierno durante décadas.

¿Más motivos?

Hay uno que me parece relevante, la OPACIDAD.

Genéricamente hablando las cuentas públicas deben ser transparentes, así como la acción política y la gestora.

Sí, hablo de España.

En relación a la Sanidad, cuya utilización muchas (demasiadas) veces es política, no disponemos de datos. Hablo de BENCHMARK.

En este blog me he preguntado, y reclamado, porqué no existen datos públicos comparables entre hospitales y Sistemas Autonómicos de Salud, absolutos y relativos, de efectividad y de eficiencia, de estructura, proceso y resultado. Es la OPACIDAD del sistema.

OPACIDAD del Sistema que casi todos los gobernantes han practicado, independientemente de su adscripción política.

Sólo con datos, luz y taquígrafos, podremos hacer valoraciones profesionales de los diferentes modelos.

Y es esta OPACIDAD la que, posiblemente, esté emponzoñando el actual debate sobre el modelo sanitario.

De los pocos estudios comparados que podemos disponer está el de la consultora IASIST llamado “Evaluación de Resultados de los Hospitales en España según su Modelo de Gestión”.

Primeramente emitiré mi opinión sobre la consultora y el informe.

IASIST es una empresa modelo en España en cuanto a Sistemas de Información y Consultoría. Además hace el trabajo que las diferentes Administraciones deberían hacer. Es una empresa, por lo menos hasta donde sé, que trabaja con el conocimiento, rigor y metodología científica.

El informe al que aludo creo que tiene un buen método. Todos los estudios científicos son cuestionables, para eso son científicos. Y tiene el mérito de ser el único realista (empezando porque dispone de datos y variables) que actualmente podemos encontrar en España.

Y sus conclusiones parece que son favorables a los modelos no estatutarios, especialmente en cuanto a eficiencia y productividad.

Es posible que el estudio no sea perfecto, que tenga sesgos y factores de confusión no resueltos, pero es el único que hay por el momento.

Me resulta preocupante que profesores del nivel de Vicente Ortún indica que “es un estudio tramposo … pues está interesado en que el producto salga bien”.

No sé si tiene que ver con la IDEOLOGÍA, he leído en redes sociales a muchos colegas que tachan el estudio de “comprado”.

Al hilo del profesor Ortún, este manifiesta, ante la falta de tesorería de la Administración, que: “Bueno es que si yo fuera Capio, iría a cualquier comunidad y le diría: Mira te adelanto tesorería para dos meses, pero a cambio quiero la Cibeles, Neptuno, la torre mudéjar”.

Cierto, es un riesgo, como el que ya se ha producido en algunas CCAA en épocas pretéritas, donde unos grandes almacenes muy conocidos (creo se llaman “El Tajo Bretón” o algo así) financiaron las nóminas públicas de noviembre y diciembre. Y estos almacenes tienen suculentos contratos con la administración. Y creo que no pasó nada.

¿Más motivos?

La COMUNICACIÓN. Los errores en la comunicación, mejor dicho.

En el marco de las actividades públicas la Comunicación es un elemento fundamental, y más a la hora de explicar porqué se realizan cambios. Y especialmente cuando estos cambios son bruscos o importantes.

Y la comunicación es bidireccional. El que comunica también debe escuchar posiciones alternativas.

No debemos olvidar que los seres humanos somos, por naturaleza, conservadores (de nuestra posición).

Hay organizaciones políticas que tienen una maquinaria de comunicación efectiva, y hay otros que parece carecen de ella. Sí es posible que las urgencias del momento no permitan hacer grandes malabares en comunicación, pero es imprescindible dedicar el tiempo necesario para explicar y justificar ante la opinión pública las decisiones políticamente tomadas.

Y a ser posible, o mejor dicho, necesariamente, con datos, soluciones y alternativas, tanto por parte del Gobierno de turno como de quien se opone a sus proyectos.

EL CONFLICTO SANITARIO ACTUAL.

Todo lo mencionado anteriormente, en mi opinión, ha dado como resultado la generación de un conflicto social y sanitario alrededor de la Sanidad. Conflicto que podría haberse minimizado o atemperado.

Este conflicto se fundamenta en la llamada privatización de la Sanidad, pero ya que “pasaba por ahí” se está produciendo paralelamente un ataque a un sector, la Sanidad Privada, que genera el 2,5% de PIB nacional.

En muchos artículos, blogs, periódicos, se contrapone la sanidad pública como el “bien” y la sanidad privada como el “mal”. Grave y peligroso reduccionismo que puede volverse en contra de quien lo exprese, pues los sistemas o las herramientas no son ni buenas ni malas, lo es el cómo se utilicen.

Desde la Sanidad Pública son escasas las manifestaciones autocríticas ante el Sistema, más bien al contrario. Oyendo o leyendo lo que se está publicando se transmite a los ciudadanos que lo que se está intentando es “acabar con el Sistema Sanitario Público”.

Mientras están siendo numerosos los “martillazos” que se están propinando a aquellos que pueden (o podemos) cuestionarnos la ortodoxia imperante. Creo que es injusto.

Habréis comprobado que he omitido la palabra privatizar consciente y voluntariamente hasta el final del post, y he utilizado la palabra cambiar, como contrapartida a lo que llevo leyendo hace unos meses, como es “vender”, “malvender”, “regalar”, “saquear”, “robar”…

Me permitiré introducir un matiz semántico de la RAE:

  • Privatizar: “Transferir una empresa o actividad pública al sector privado”.
  • Transferir: en su 4ª acepción es “Ceder a otra persona el derecho, dominio o atribución que se tiene sobre algo”:

Efectivamente podemos considerar que se privatiza la gestión, pero en ningún caso la tutela, la obligación de los poderes públicos de prestar asistencia sanitaria a los ciudadanos.

No conozco a ningún ciudadano (por ahora), con una dolencia, que reniegue de aquel profesional que le atiende en tiempo y forma, y le resuelve o palía su enfermedad, independientemente de que en su bata lleve un logotipo u otro.

Podría argumentarse que los médicos que desempeñan su labor en fórmulas PPP / PFI no tienen libertad clínica, que escatiman en recursos. Estas afirmaciones no puedo compartirlas de ningún modo, y si es así hay primero que demostrarlas y después denunciarlas.

¿Ha sido correcta la Planificación Sanitaria de la Comunidad de Madrid? No dispongo de los datos suficientes como para responder, pero grosso modo parece que sí ha habido un exceso de construcción de nuevos hospitales y ha faltado una reordenación paralela en el núcleo urbano, y como ya publiqué hace años en un periódico local de Aragón, esta construcción probablemente le genere a Madrid problemas de tesorería a medio y largo plazo por recurrir masivamente a la fórmula PPP.

Y el quid de la cuestión, ¿qué fórmula es más eficiente?

Los datos sobre el coste del modelo convencional y de modelo concesional no están claros, pues como he mencionado anteriormente estamos en un marco de OPACIDAD.

Pero disponemos de los datos de IASIST y de los precios per cápita a los que se adjudicaron por gestión capitativa, que en la adjudicación eran ostensiblemente más baratos.

La Consejería de Madrid indica que los datos per cápita son inferiores a la media de gasto en hospitales convencionales. Otras organizaciones indican lo contrario.

Leo en medios de comunicación que algunas organizaciones hacen un cálculo por cama, por lo que son más caros. Y seguramente lo son, porque son hospitales que ya nacen con otra concepción hospitalaria, con una mayor ambulatorización de procesos e intentando minimizar la hospitalización. Obviamente el ratio cama no sirve.

Por el bien del Sistema Sanitario Público desearía, de una vez y sin que sirva de precedente, que la IDEOLOGÍA y la OPACIDAD desaparecieran del debate sanitario, que haya COMUNICACIÓN y BENCHMARKING para disponer de datos de comparación reales que permitan una toma de decisiones racional.

Esto es lo que demandamos los ciudadanos, los profesionales y, en mi caso, los gestores.

Y de un modo u otro, la realidad actual de nuestro Sistema Sanitario es que necesita un cambio, no un lavado de cara, para hacerlo financieramente sostenible de cara al futuro, para que mi hijo lo pueda disfrutar, si es posible en mejores condiciones que el actual.

Feliz Navidad a todos.

LECTURAS RELACIONADAS (para todos los gustos)

Evaluación de resultados de los hospitales en España según su modelo de gestión.

¿Una Sanidad en la UVI?

Lo que le pedimos al Consejero es Transparencia.

Cada cama ‘privatizada’ le cuesta a Madrid 665 euros más que una pública.

Con el gasto hospitalario es fácil hacer trampa.

El problema es que la sanidad pública está absolutamente politizada.

Cuando vinieron a por mí.

Gestión Privada de la Sanidad Pública: ¿más barata y mejor?

Los sindicatos entregan a Sanidad sus propuestas.

Las mentiras de las batas blancas.

Encuesta del CIS: Opinión Pública y Política Fiscal (I). 28/10/2012

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En este post describiré algunos de los resultados de la encuesta realizada por el CIS de julio de 2012 [ver link]

La encuesta se divide en 4 documentos: general, por variables sociodemográficas, por variables de clase social y por variables políticas.

Aquí únicamente trataré los resultados del documento general.

En general únicamente indicaré las respuestas con mayor porcentaje.

Hay preguntas cuyas respuestas son verdaderamente interesantes de analizar y debatir.

P2 El 49,2% opina que la Sanidad es un servicio público que funciona bien. En esta pregunta solo es superada por los transportes públicos con el 53,8%.

Aquí llama la atención que el 48,7% opinan que funciona mal.

[Estos resultados contrastan con otras encuestas en las que el funcionamiento de la Sanidad como Servicio Público obtiene mejores porcentajes]

También llaman la atención algunos porcentajes, de modo que opinan que funciona bien la enseñanza un 35,8%, la Justicia un 12,4%%, los servicios sociales un 31,9 y la ayuda a dependientes un 20,6%.

[Parece que los españoles pensamos que nuestros Servicios Públicos son ostensiblemente mejorables. La opinión de la Justicia es paradigmática].

P4 El 66,4% responde que la sociedad se beneficia poco o nada de lo que pagamos al Estado en impuestos o cotizaciones. El 64,6% indica que recibe del Estado menos de lo que paga.

[Parece que está de moda lo de el “Estado nos roba”, al menos en la percepción ciudadana. Posiblemente los ciudadanos no tenemos conciencia de lo que cuestan los servicios, independientemente de que su gestión pueda ser ostensiblemente mejorable. Quizá es un problema de modelo impositivo (o modelo social), pues lo aparentemente gratuito suele tener menos consideración que lo que nos supone un gasto directo].

P6 El estado dedica pocos recursos a Sanidad (58,5%), y a la Seguridad Social y pensiones (58,2%), y a la ayuda a dependientes (61,6%), y a la enseñanza (55,9%), y al desempleo (56,1%)…

[Podría ser una contradicción con la P4. Recibimos poco del Estado pero queremos que el Estado dedique más recursos. ¡¡ Ufff !!]

P7 Los ciudadanos tienden a opinar que no hay que pagar más impuestos para tener más servicios (4,68 sobre 10, siendo 0=no pagar y 10=pagar más).

[Independientemente de un Estado artificialmente engordado, con gastos superfluos y sin sentido, opináticamente es complicado articular que no pagando más impuestos el Estado dedique más recursos. Parece la cuadratura del círculo]

P10 El 66,3% piensa que pagamos muchos impuestos.

[Y en eso estamos absolutamente de acuerdo. Parece que cuando nos tocan el bolsillo individualmente nos sale nuestra vena liberal]

P12 El 88,0% piensan que los impuestos no se cobran con justicia.

[Pues si algo funciona en España es Hacienda. Quiero imaginar que los ciudadanos refieren su respuesta a las llamadas “grandes fortunas”, porque aquellos ciudadanos con sueldos elevados por cuenta ajena Hacienda les “cruje” impositivamente. Lo de los banqueros de Cajas de Ahorros es un tema aparte…].

P17 El 72,3% piensa que no se engaña más a Hacienda por miedo a una revisión.

[Somos como el Lazarillo de Tormes].

P19 EL 47,6% piensa que el modelo de “empresa española” es familiar, con pocos empleados y baja facturación.

[En mi opinión esta pregunta debería haberse respondido con un porcentaje muy superior, lo que probablemente denota un escaso conocimiento de la empresa en España y  nuestros mecanismos productivos].

P23 El 81,6% no ha participado nunca en actividades o cursos sobre emprendimiento o creación de negocios / empresas.

[Lo dicho en el comentario de la P19].

P25 El 54,8% prefieren ser empleados por cuenta ajena. Y de estos el motivo para un 70,2% es para tener ingresos fijos. P26 El 62% nunca ha pensado poner un negocio.

[Uno de los más graves problemas de España, la falta de emprendedores y la aversión al riesgo].

P28 El 81,1% piensa que en España poner un negocio es difícil. P29 Y el 85,1% piensa que mantenerlo es aún más difícil.

[Y en esto tienen toda la razón]

P33 El 59,4% piensa que hombres y mujeres tienen las mismas oportunidades de poner un negocio. El 30,9% piensan que las mujeres tienen menos oportunidades. De este 30,9% que opinan que las mujeres tienen menos oportunidades, el 25,1% arguye que es por machismo.

[En España la conciliación de la vida personal y profesional no es un asunto difícil, es cuasi imposible, pero para ambos sexos. Sí es cierto que la mujer sigue siendo la que asume más roles familiares. El asunto de la conciliación daría para un post completo].

P34 El 63,3% piensa que hombres y mujeres gestionan igual las empresas. El 29% piensa que lo hace mejor la mujer.

[No es cuestión de género, sino de personas].

P35 Los ciudadanos tienden a opinar que el origen familiar, los contactos y la suerte condicionan más la posición económica que el esfuerzo, educación y valía profesional  (5,48 sobre 10, siendo 0=educación y 10=origen social).

[La posición social y los contactos de partida son, efectivamente, muy importantes].

Y para finalizar la P36 en la que el 13,8% se considera socialista; el 12,2% conservador; el 10,7 liberal; el 8,5% apolítico; el 8,2% progresista.

Comentarios sobre la atención a inmigrantes en situación ilegal 12/08/2012

Posted by alopezdelval in Crisis.
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He participado últimamente en varias discusiones en las Redes Sociales acerca de las medidas impuestas por el Gobierno mediante el Real Decreto Ley 16/2012  de “Medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones”.

La verdad es que, también aquí da la sensación que solo puedes alinearte con aquellos que dicen practicar la bonhomía o bien con los insolidarios, sin haber un término medio. Personalmente me parece una inaceptable conclusión.

Realmente los problemas de la inmigración vienen de largo, y no son un problema sanitario, sino social, además muy mal gestionado, según mi opinión.

Realmente la inmigración es un problema inevitable, sobre todo desde países que, literalmente, no tienen ni para subsistir. Cerrar las fronteras es cuasi imposible, pero no ser firme con la inmigración es un grave error que además nos costó bastantes disgustos con nuestros vecinos / socios del norte de Europa.

Y ahora vienen los problemas sociales derivados de esas políticas, porque “España no va bien” y esto nos afecta a todos. Estos problemas deberían haber estado resueltos o paliados hace mucho tiempo.

Uno de ellos es el problema sanitario con los inmigrantes ilegales (fuera de la ley). Y digo esto porque encuentro que se les aplica diferentes eufemismos para evitar decir esto, como por ejemplo “carentes de documentación regular”, “en situaciones administrativas irregulares”, “inmigrantes no regularizados”.

He leído el documento de la SEMFyC “Análisis Ético ante la retirada de Asistencia Sanitaria a Inmigrantes sin permiso de residencia” [ver link].

Tras una primera lectura me parece un documento bienintencionado, nada agresivo, bien estructurado y pensado desde el aspecto ético.

Inicialmente me produce dos interrogantes.

  • ¿Se enviará este documento como referente de cabecera a todos los profesionales? Pero no solo para la atención a inmigrantes, sino como comportamiento general para la atención de todos los ciudadanos.
  • Si se sigue atendiendo a personas no aseguradas, ¿Quién pagará dicha asistencia?

No tengo respuesta para ninguna de las dos.

En relación con la primera, el documento ilustra una situación ideal, de laboratorio. Quizá un ideal al que hay que dirigirse. Pero comprobamos en el día a día que la aplicación de un ideal a veces se parece poco a la realidad.

Y con respecto a la segunda, evidentemente hay que encontrar un pagador por dos motivos.

  1. Porque se debería haber evitado llegar a esta situación desde hace mucho tiempo. El Sistema Sanitario Español es universal, pero no para el universo. Es absolutamente imprescindible definir meridianamente quién sí y quién no tiene derecho a la asistencia. Lo que es insolidario es precisamente no hacerlo, pues se ven perjudicados aquellos que sí tienen derecho a las prestaciones y también perjudicados quienes pagan impuestos.
  2. España está quebrada. No hay ingresos en el Estado porque no hay movimiento económico. Las empresas (las que subsisten, 600.000 autónomos desaparecidos) no tienen movimiento, ni financiación. Podemos ver como el elemento sacrosanto de la Administración, el pago de nóminas, está severamente comprometido en algunas comunidades.

Por otro lado, estoy totalmente de acuerdo con la mención en el documento acerca de que la aplicación del Real Decreto puede dar lugar a aparición de brotes de enfermedades infecto contagiosas o a saturación en los servicios de urgencia.

Propone que “la limitación de la atención sanitaria a los casos urgentes debería ampliase a una “atención sanitaria básica”, atención primaria, asistencia preventiva, medidas de salud pública, asistencia urgente, servicios especiales para los discapacitados y acceso a la medicación básica”.

Mi opinión es que no debería ser un problema ético para los profesionales, puesto que el concepto de paciente entiendo que va vinculado al de ciudadano.

Sensu stricto uno solo puede considerar “sus pacientes” si tiene un ejercicio profesional independiente, donde los pacientes lo eligen por el motivo que sea, y viceversa.

La empresa sanitaria (el Estado) decide en cada momento a quién asiste y a quién no. Insisto, se debería haber regulado y controlado hace tiempo. Esta falta de regulación y la concesión indiscriminada de Tarjetas Sanitarias con el simple empadronamiento ha dado lugar a múltiples picarescas que todos conocemos.

Además, por parte del Estado, es un contrasentido el no conceder Permisos de Residencia pero paralelamente sí permite el empadronamiento y la Tarjeta Sanitaria.

Para finalizar, la OMC creo que complica algo más la situación [ver link]:

El médico velará por la atención a cualquier ciudadano independientemente del reconocimiento de la condición de asegurado o beneficiario igualmente independiente de si este es extranjero no registrados, ni autorizados, como residente en España, correspondiendo al INSS y a las CC.AA. el reconocimiento y control de esta condición

Entiendo que para la OMC hay que atender a todos las personas en igualdad de condiciones, independientemente de su situación. Creo que esta afirmación podría sugerir dar un paso más a la simple objeción de conciencia que propone la SEMFyC.

Como corolario, una vez más se demuestra que los problemas hay que abordarlos y no postponerlos, pues cada vez es más difícil su solución.

En España no hay una política clara de inmigración, y por supuesto no parece haber acuerdo político para establecerla.

Para quien desee enviar la petición de Objeción de Conciencia puede hacerla través de este link [ver link]

Otros enlaces recomendados:

Sanidad avisa a los médicos objetores de que no pueden atender a sin papeles [ver link].

El PSOE acusa al PP de “sembrar racismo y xenofobia” y estudia recurrir al TC [ver link].

No nos confundamos: La universalidad no es “barra libre” [ver link].

Un poco de autobombo… 13/07/2012

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
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La Sociedad Española de Directivos de la Salud ha publicado el artículo Los Actores del Sistema Nacional de Salud en España, elaborado entre los Drs. Arenas Díaz y López del Val, en la revista Sedisa Siglo XXI, número 25 de julio de 2012.

Está disponible en el enlace original [ver link] o en PDF [ver link].

Gracias a Sedisa por su difusión.

Los actores del Sistema: El Contribuyente (I) 25/05/2012

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
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Comienzo una serie de relatos analizando a los llamados “Actores del Sistema”. Esta acepción tiene su base en el libro “Gestión Sanitaria: Innovaciones y desafíos”, concretamente en la tabla 5-1 de la página 70, con el título “Confluencia y conflicto de intereses entre los agentes del sistema sanitario público”.

Añado que es un libro totalmente recomendable.

Esta tabla, que reproduzco por ingeniosa, muestra una doble entrada sobre lo que espera de los demás cada uno de los seis actores del sistema:

  • Pacientes.
  • Profesionales.
  • Instituciones productoras (provisores, hospitales, atención primaria, gerencia)
  • Agencias compradoras (servicios regionales de salud) entes intermedios entre el productor y el financiador, que hacen efectivas las políticas de aseguramiento.
  • Financiadores / Aseguradores (Departamentos y Consejerías, Estado).
  • Contribuyente.

Analizando los intereses que tiene cada actor, comprobamos que muchos de ellos son contrapuestos. Estos conflictos entre los “Actores”  vuelven a estar al día, pues con la penuria económica siempre se recrudecen los problemas y carencias, ya que tenemos un sector público dimensionado principalmente por criterios políticos en el tiempo que había dinero en caja, encontrando ahora unos gastos fijos que superan los ingresos.

Un dato: Hemos pasado del puesto 22 en el ránking mundial de competitividad en el año 2002 a estar en el puesto 42 en 2010. Hemos pasado en el 2011 a tener el mismo número de empresas que en el año 2003.

Con este sombrío panorama, comienzo el primero de los post con elementos críticamente constructivos sobre cada uno de los actores, su problemática, sus disfunciones y sus responsabilidades.

EL CONTRIBUYENTE

Parece que este actor en nuestro Sistema Nacional de Salud no tiene más valor que el de abonar anualmente su correspondiente IRPF y emitir un voto cada 4 años.

Recordemos que cada ciudadano, de media, contribuimos con 1.505 euros anuales (año 2009), siendo que en el año 2002 la contribución media era de 922 euros.

Recordemos que actualmente la financiación per cápita del modelo Muface está en torno a los 900 euros, ofreciendo por Ley los mismos servicios.

En datos macroeconómicos, el gasto sanitario público total en el año 2002 supuso 34.800 M€ y en el 2009 de 59.000M€. Actualmente el déficit sanitario estimado está alrededor de  15.000 M€.

En el perfil del contribuyente, y aunque no son contribuyentes propiamente dichos (ciudadanos individuales), considero relevante hablar de las Asociaciones que se mueven alrededor de ellos (de consumidores, de pacientes, vecinales, etc.).  El discurso común de estas asociaciones, bastante activas y reivindicativas, ha sido aumentar en cantidad los servicios públicos. Por el contrario, en sus actividades se echa de menos la realización de acciones que promuevan el uso racional del Sistema o actividades de Educación para la Salud.

En este sentido la prevención y la promoción de la salud todavía no tienen un papel global, con resultados mediocres en cuanto a modificar hábitos no­civos de vida.

Estas asociaciones tienen un amplio eco en los medios de comunicación, por lo que durante estos años los diferentes gobiernos han intentado complacerlas para evitar las reclamaciones en los medios. La presión mediática y social no tolera el fallo ni la demora.

Sin embargo, ni el Contribuyente ni las Asociaciones exigen responsabilidades sobre la gestión del dinero público conformándose con el “cuanto más mejor” pero siempre con los adjetivos de gratuito y de calidad.

Bien es cierto que estas reclamación han sido alentadas por todo tipo de organizaciones, sindicales, sociales y por la propia política. Y por supuesto por los medios de comunicación, utilizados la mayoría de las veces como altavoz de las reivindicaciones sin encontrar un contraste o balanceo en las noticias.

Parece que el “estado de bienestar” que conocemos se tambalea, pero es una oportunidad de pasar a la “sociedad del bienestar”, en la que la diferencia más importante es la implicación de todos sus miembros en todas las facetas de la prestación de servicios, no exclusivamente en la reivindicación.

Durante estos años, políticamente se vendían como grandes logros, por ejemplo, los aumentos en la masa salarial de los trabajadores públicos, la construcción o renovación de infraestructuras y, como pasa con las carreteras, ahora hay que equiparlas y mantenerlas.

Y un último apunte demográfico, en España la esperanza de vida de 77,8 años en varones y 84,1 en mujeres. Sin embargo la esperanza de vida útil es de 63,2 años en varones y 62,9 en mujeres. Tenemos una esperanza de vida útil en el promedio de la UE, pero vivimos más, luego podemos esperar que las tasas de dependencia sean mayores en España. Cada día más viejos y con más patologías crónicas y oncológicas.