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Financiación Sanitaria y Crisis Económica en España. 14/10/2014

Posted by alopezdelval in Crisis.
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Ha sido publicado el artículo “Financiación Sanitaria y Crisis Económica en España“, en la revista SEDISA SIGLO XXI, y escrito por Carlos Alberto Arenas Díaz, Joel Mases Rosinés y un servidor.

Ha tardado un poquito pero al final se ha publicado.

 

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QUE LA VERDAD NO ESTROPEE UNA BUENA NOTICIA 02/09/2014

Posted by alopezdelval in Financiación.
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Aquí estamos, otro año más, a vueltas con el ya famoso Informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) (ver documento).

Pero este post lo oriento de modo algo diferente al que ya publiqué en septiembre de 2012 al respecto de dicho informe (ver post).

Parto de la base inicial, que se vuelve a repetir en el informe del 2014. Metodológicamente es simplemente nefasto, por lo que no puede establecerse ninguna conclusión.

Eso sí, bonito queda. Es muy fácil de vender, más aún en estos tiempos.

Y como recopilación de información, si es correcta, también es útil.

Dicho esto, lo más preocupante es su repercusión. Hoy he podido leer prensa local de tres Comunidades Autónomas, y quizá porque es estío y no hay noticias pero en todos los periódicos salía reflejada la posición de su Comunidad Autónoma.

Y también se suma al carro la política. Estando en las antípodas de la ideología que parece profesar la FADSP, si el resultado es positivo, la política vende el informe como si fuera un éxito de gestión sanitaria.

Está claro que la verdad no debe estropear una buena noticia, o un buen titular.

La Tarjeta Sanitaria por puntos 06/04/2014

Posted by alopezdelval in Política Sanitaria.
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Este post puede ser un poco surrealista. Alguno creeréis que me he vuelto loco o que es una broma. Pero no.

Todo parte de unos días informativamente muy curiosos desde la declaración del Presidente de la Organización Médica Colegial respecto a que las atenciones sanitarias no necesarias habría que pagarlas. Las hizo en el Foro Nueva Economía el 31 de marzo de 2014 (ver enlace).

No conozco personalmente al Dr. Rodríguez Sendín, pero en las interacciones por Twitter siempre me ha parecido un hombre educado, moderado y chapado al “modelo convencional” de nuestro SNS.

Por eso este comentario más me parece que ha sido una “provocación”. Una manera de remover conciencias (por cierto bastante dormidas) y de generar polémica y debate.

¡¡Y vaya si lo ha conseguido!!

Al Presidente de la OMC le ha “caído la mundial” durante estos días desde todas las perspectivas y posiciones.

Curiosamente el 31 de marzo de 2014, idéntico día, la Dra. Mónica Lalanda, en su extraordinario y exitoso blog MEDICOACUADROS, publicaba “Su moco no es una urgencia: son 15€”.

Quizá ambas noticias se retroalimentaron, y en Redes Sociales, radio y televisión, han tenido gran eco.

Cuando veáis el post de la Dra. Lalanda, quizá lo mejor no está en el texto, sino en los ataques que sufre en los comentarios (363 respuestas el día que lo consulté).

El asunto es complejo, sobre todo porque nadie se había atrevido a poner en la diana a uno de los actores del Sistema Sanitario, el paciente y/o ciudadano (ver los actores del Sistema publicados en mi post “Los actores del Sistema: El Contribuyente (I), donde se habla de seis actores en el Sistema”).

Escribo algunos comentarios que he leído respecto a la propuesta de Rodríguez Sendín:

  • No entiendo “muy bien” la propuesta de hacer pagar a la población si hace un mal uso de la asistencia sanitaria…lo importante es que se atienda a todo el mundo, que sea pública y gratuita (Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso).
  • No soy partidario de copago en urgencias ni de ningún tipo de copago…se manifiesta a favor de que se abra un debate sobre el uso de los recursos por parte de los pacientes (Antonio María Sáez Aguado, Consejero de Sanidad de Castilla León).
  • No se puede penalizar a los enfermos, personas que se sienten inseguras y cometen errores (Alfred Bosch, portavoz de ERC en el Congreso).
  • Si alguien quiere defender la privatización o el copago que lo defienda abiertamente pero que no use como excusa a los ciudadanos que son los sufridores de la sanidad…lo más eficiente es la educación para la salud (José Luis Centella, portavoz de Izquierda Plural en el Congreso).
  • Se pretende criminalizar a la sanidad pública (Cayo Lara, coordinador federal de IU).
  • La medida es injusta y está destinada a culpabilizar a los ciudadanos enfermos de los problemas económicos de la sanidad pública, como si el mal uso de los recursos sanitarios por la población fuera el responsable de los recortes que el PP está haciendo en el sistema sanitario público (Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública).
  • La medida que propone el presidente de la OMC choca directamente con la equidad, que precisamente afecta a grupos desfavorecidos y frágiles (Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias).
  • Es una barbaridad querer valorar si una persona ha utilizado bien o mal la sanidad, en la Consejería no se contempla este escenario (Javier Rodríguez, Consejero de Sanidad de Madrid).
  • Espero que Ana Mato no aplique la barbaridad de pagar por un uso indebido de la sanidad (Rosa Díez, portavoz de UPyD en el Congreso).

Puesta la polémica encima de la mesa, quizá sea interesante añadir algunas reflexiones al asunto:

¿Qué uso damos del Sistema Sanitario?

En general los datos nos dicen que, comparativamente, hay un sobreuso del Sistema y de los medicamentos (ver “Los Actores del Sistema: El paciente (II)”).

Desconozco la utilización específica de las Unidades de Urgencias, pero no es difícil encontrar textos que indican que entre el 25% y el 40% de las urgencias que entran, deberían resolverse en otros niveles asistenciales.

En el caso concreto de las urgencias, es muy probable que parte de su sobreutilización venga producida por el mejorable funcionamiento de otros niveles asistenciales.

Y también por la comodidad de los usuarios. ¿Quién no ha oído alguna vez la siguiente frase? “Ya que estoy en el hospital me voy a pasar por urgencias para ver si me hacen una determinada prueba”. O simplemente me hagan una “revisión”.

Hemos de reconocer que esto es real y que tiene importantes repercusiones en el funcionamiento del Sistema.

Todos, digo todos, hemos comentado alguna vez las “epidemias de salud” que se producen cuando hay ciertos períodos del año o en los eventos, generalmente deportivos.

Es mucha casualidad.

Por lo tanto mi primera conclusión es que, efectivamente, usamos el Sistema Sanitario de un modo mejorable.

¿Hay que hacer algo con la sobreutilización?

Visto lo leído, parece que mayoritariamente no hay que hacer nada. Bueno, sigamos con la barra libre. Yo consumo y tú pagas.

Realmente tomar medidas contra los ciudadanos / pacientes puede conllevar muchos votos. Hay que entenderlo.

Mi segunda conclusión es que sí habría que hacer algo. Hay que actuar sobre todos los Actores del Sistema, no solamente sobre algunos de ellos.

Pero realmente lo difícil es saber cómo actuar con los ciudadanos / pacientes.

¿Qué consideramos, qué es, sobreutilización de Servicios Sanitarios?

Para hablar de sobreuso, podemos hacerlo de modo global y de modo individual.

De modo global solo podemos atenernos a las estadísticas: entre Comunidades Autónomas, entre países. Y sabiendo que cuando hablamos de datos agrupados existe un Sesgo llamado Falacia Ecológica, de modo que dificulta extrapolar los resultados al individuo.

De modo individual, hay casos muy evidentes de uso espurio. Pero hay gran cantidad de casos dudosos, que dependen de la subjetividad de cada ciudadano.

Pero pensemos en un ciudadano concreto. Si su subjetividad es tal que de modo constante está accediendo al Sistema Sanitario, este ciudadano está fastidiando a los demás. Y esto es así.

Por lo tanto elaboro una tercera conclusión. Estadísticamente sería factible establecer, por cada paciente, en función de sus patologías, edad, y otros factores sociodemográficos, cuáles son las tasas esperadas de utilización de los servicios sanitarios.

Para esto necesitamos tener unos Sistemas de Información suficientemente completos y potentes, que desgraciadamente no se dan en todas las Comunidades en España. En este asunto las Compañías Aseguradoras de Salud nos podrían dar bastante información.

Es igual que para el copago de medicamentos, donde todos estamos “fichados” con un código de renta.

¿Quién tiene que indicar que ha habido una mala utilización del Sistema?

La realidad es que, objetivamente, muchas veces es muy complicado saber si un servicio concreto prestado es necesario o innecesario.

La Sociedad de Medicina de Urgencias y Emergencias indica además que los facultativos están para atender, no para juzgar.

Aquí estoy parcialmente de acuerdo. La función principal es atender, pero también están las medidas encaminadas a hacer más sostenible el sistema.

Sí es cierto que tiene que hacerse muy duro marcar en el informe de alta la casilla de “innecesario” cuando delante tienes a un ciudadano humilde que se ha dejado caer por urgencias.

Por eso creo que los facultativos no pueden hacer el control de la frecuentación, sino que debe hacerse “fríamente”, con sistemas informáticos y su codificación.

Mi cuarta conclusión está basada en la tercera. Si hay bases de datos, la estadística proporciona suficiente seguridad para aventurar qué uso absoluto y relativo tendrá cada ciudadano, con los correspondientes intervalos de confianza dentro de los cuáles los ciudadanos o pacientes se sientan seguros, en el sentido de no sentirse presionados para no usar los Servicios Sanitarios.

¿Y qué hacemos con los sobreutilizadores?

Como dice Mónica Lalanda, el moco son 15€. No veo que sea factible.

He mencionado repetidamente en este blog mi oposición al copago directo, por muchos motivos. El principal es que el Sistema Sanitario no está preparado para cobrar, y montar esta infraestructura costará más que lo que se recaude.

Sin embargo sí soy partidario de algún tipo de copago indirecto. Este copago indirecto debe ser manejado desde fuera del Sistema, por las máquinas, ordenadores.

¿Tenemos esta posibilidad en el Sistema Sanitario de hacerlo? No.

Pero sí hay alguien que lo tiene, creo que se llama Rita, y es el Ordenador de la Agencia Tributaria.

La AEAT está 24 horas, 365 días al año, haciendo cruces de datos entre ciudadanos, empresas, y todo tipo de organizaciones. Busca y busca, y al final suele encontrar.

Con Sistemas de Información y codificación e identificadores comunes, y esta información en poder de la Agencia Tributaria, podría hacerse.

Bien, ya tenemos a un ciudadano que ha sobrepasado el límite superior del Intervalo en la cifra de uso del Sistema en función de las variables patológicas y sociodemográficas.

¿Qué hacer con este caso? ¿Cobrarle? ¿Amonestarle? ¿Avisarle? No sé bien qué decir. Siguiendo los razonamientos, por lo menos que el ciudadano sea consciente del sobreuso.

Pero tenemos otro caso, un ciudadano que ha sobrepasado el límite inferior del Intervalo en la cifra de uso del Sistema en función de las variables patológicas y sociodemográficas.

¿Qué hacer con este caso? ¿Darle un premio? ¿Felicitarlo?

En este caso elaboro una quinta conclusión, algo surrealista, es abogar por el copago inverso: no cobrar a quien consuma más, sino desgravar al que menos o mejor use los servicios. Desgravaciones en lugar de tasas.

Veo al menos tres problemas a esta quinta conclusión:

  1. ¿Qué hacer con las bajas rentas que no declaran a hacienda? Obviamente nada, pues no pueden desgravar.
  2. ¿Qué hacer con los que usan servicios sanitarios privados? Pues aplicando la norma habrá que desgravarles si les corresponde, aunque esta medida sería muy contestada desde ciertos posicionamientos ideológicos, indicando que se “desgrava a los ricos”.
  3.  ¿Qué hacer con el 82% de los funcionarios que están en el modelo MUFACE? Pues ajustar la prima a las Compañías Aseguradoras en función del riesgo estadístico medio.

Bien, he llegado al final. Como he comenzado os repito y aseguro que no me he vuelto loco. Soñar es gratis.

 

 

Concesiones administrativas: La “Marca España” o el Lazarillo de Tormes. 03/01/2014

Posted by alopezdelval in Modelos PPP.
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He tenido la suerte de trabajar en algunos proyectos internacionales, los cuáles me han permitido comprobar cómo trabajan otros gobiernos y grupos de empresas de diferentes lugares del globo.

He conocido empresas muy serias, rigurosas y exigentes. Por ejemplo recuerdo que trabajando para el Grupo San José, en el año 2008, para la Concesión Administrativa de dos Hospitales tipo PFI, como son los de Maipú y La Florida, hicimos un trabajo creo que notable, que dio como resultado la primera concesión de estas características en Iberoamérica, y por supuesto fue a San José, empresa española.

En la parte constructiva y en la parte de explotación (esta última era la que a mí me incumbía), los riesgos estaban mensurados y calculados, y el Plan de Negocio se hizo sobre realidades con el objetivo de ganar el concurso, evidentemente, pero también con el objetivo de proporcionar realidades de negocio.

Pero “el papel lo aguanta todo”. Y más que el papel, la hoja de cálculo, Excel como herramienta más usada.  Quien domina la Excel domina los negocios.

En otros puestos de trabajo he tenido la oportunidad de adjudicar, o de ver adjudicaciones para la construcción o remodelación de hospitales en las que había ofertas técnicas suntuarias y ofertas económicas con bajadas que pueden calificarse de temerarias, esto es, inviables.

Pero hace unos años la Ley de Contratos del Estado no dejaba demasiado margen, la suma de puntos era la que era, con lo que se daba por asumido que durante la ejecución del contrato se iban a producir “modificados del proyecto”.

Y esto lo asumía la Administración y lo sabían los licitadores.

Así se producían aumentos del coste muy elevados, 50%, 60% y más.

Recuerdo hablando con unos ingenieros alemanes que no entendían este modo de proceder. “En Alemania lo que firmas es lo que hay”, “raramente de producen modificados excepto por causas extraordinariamente justificadas”.

Y con todo esto, da la casualidad de que la empresa española Sacyr se encuentra en un momento complicado con la ampliación del Canal de Panamá (ver enlace).

Y siguiendo con las casualidades, participando en el año 2012 para la Concesión de Obra Pública, otro PFI, para el Hospital de Antofagasta, también con la Constructora San José, nos encontramos con unos pliegos prolijos y complejos, en los que la partida económica dedicada a la construcción era relativamente lógica, pero la dedicada a la explotación era casi inviable por la escasez económica que el Gobierno de Chile había establecido, sobre todo sabiendo la inflación de salarios que en esa zona se producía por las minas de cobre.

Trabajamos muy duro, pero la “Excel” nos decía que era insuficiente.

¿Cuál fue el resultado del Concurso? Se puede ver en la tabla anexa.

oferta tecnica antofagastaAnalizando dicha tabla se comprueba como las UFs (Unidades de Fomento, un valor monetario reajustable con la inflación) de la empresa ganadora, Sacyr, superaba en 10 puntos a la segunda, San José, sólo para la construcción del hospital. Esto es, ofertó un 25% por debajo del precio máximo marcado.

Pero en la parte que a mí me correspondía, el cálculo de monto de explotación, comprobamos como todas las empresas licitadoras fuimos al máximo, aun sabiendo que podría incurrirse en pérdidas. Sin embargo Sacyr hizo un 16% de baja.

Y en la oferta técnica de San José fue una décima inferior a la de Sacyr.

¿Qué pasará con esta Concesión? Podemos imaginarlo. Véase Panamá.

¿Por qué los españoles actuamos así? Probablemente sea cultural.

Si alguien cree que hay una “Marca España” tenemos que cambiar la mentalidad de modo radical.

Con estas cosas estamos más cerca del Lazarillo de Tormes.

País.

Propuestas de la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del Sistema Sanitario 01/12/2013

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
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En este post transcribo las 27 propuestas de la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del Sistema Sanitario y de las principales reformas que deben acometerse para garantizar su sostenibilidad (documento completo aquí).

Los miembros de la Subcomisión parece que han leído mi Blog… (modesto que soy).

Esperemos que no duerman el sueño de los justos, como el Informe Abril.

V. PROPUESTAS DE LA SUBCOMISIÓN PARA EL ANÁLISIS DE LOS PROBLEMAS ESTRUCTURALES DEL SISTEMA SANITARIO Y DE LAS PRINCIPALES REFORMAS QUE DEBEN ACOMETERSE PARA GARANTIZAR SU SOSTENIBILIDAD

Partiendo de las carencias expuestas por los comparecientes y las Comunidades Autónomas en la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del sistema sanitario y de las principales reformas que deben acometerse para garantizar su sostenibilidad, serían propuestas con las que renovar y poner al día el Sistema Nacional de Salud (SNS) para mejorar su situación actual y favorecer un futuro estable, las siguientes:

1. La consolidación, el desarrollo, la sostenibilidad y la calidad del Sistema Nacional de Salud requieren un Pacto de Estado con todos los agentes del sector que evite la confrontación partidista y revitalice consensos políticos, profesionales y sociales en torno a la Sanidad como principal pilar del Estado del Bienestar.

2. La Ley General de Sanidad y demás disposiciones legislativas de desarrollo han de ser la base sobre la que modernizar y consolidar un modelo de SNS que garantice plenamente un asistencia sanitaria pública, gratuita, cohesionada, universal, equitativa, de calidad, financiada mediante impuestos, gestionada conforme a lo establecido en la Ley General de Sanidad, y capaz de adaptarse a los desafíos demográficos, asistenciales, tecnológicos, y financieros presentes y futuros.

3. Fortalecer la cohesión territorial en la aplicación de las competencias que en materia de Sanidad corresponde desarrollar a las diferentes administraciones para aplicar de manera coordinada medidas de eficiencia y de buenas prácticas, tanto en el ámbito de la gestión económica, como en todo lo relativo a la prestación asistencial.

4. Garantizar, desde el diálogo positivo y los acuerdos ya alcanzados con el Ministerio de Sanidad, las condiciones básicas de los profesionales que sean competencia del Estado según la legislación vigente.

5. Favorecer que el profesional gane protagonismo, reconocimiento y autonomía en la gestión clínica en un marco de eficiencia por la sostenibilidad.

6. Actualizar el modelo formativo de los profesionales, desde una nueva troncalidad y el incremento de los conocimientos en Medicina Interna, la gestión de recursos y la coordinación sociosanitaria, de modo que se incremente la polivalencia y la capacidad resolutiva de los profesionales que tanto se requiere actualmente.

7. Promover una gestión y una planificación eficaces de los recursos humanos partiendo del registro nacional de profesionales, al tiempo que se equiparan las diferentes categorías existentes en el SNS, se redefinen las competencias de cada profesión, y se asumen como sanitarias nuevas profesiones.

8. Incluir variables en las retribuciones de los profesionales en función de lo que se es, se hace y los resultados que se obtienen, midiendo productividad, índices de satisfacción y calidad del servicio prestado.

9. Definir un nuevo modelo de financiación estable, suficiente, respetuoso con el principio de estabilidad presupuestaria, y coherente con la cohesión territorial, la igualdad y la equidad en el acceso a las prestaciones.

10. Impulsar, sobre una cápita adecuada, las reformas en las políticas presupuestarias de las Comunidades Autónomas para que sus presupuestos garanticen un gasto sanitario por ciudadano adecuado a la cartera de servicios.

11. Aumentar los recursos teniendo en cuenta la disponibilidad real de los mismos y evitar descensos bruscos en las asignaciones que reduzcan la provisión de servicios por debajo de los estándares de calidad, pues tan importante como aumentar los recursos disponibles es favorecer la estabilidad de la financiación.

12. Garantizar el pago a proveedores, controlar las inversiones desde el principio de la efectividad con indicadores de medición, y contar con la Sanidad como un aportador en positivo a la balanza económica del país, que además genera puestos de trabajo de calidad.

13. Agilizar la compensación económica por atención a pacientes entre Comunidades Autónomas, establecer un sistema eficaz de facturación a terceros nacional e internacional, y planificar la asistencia limítrofe y de alta especialización.

14. El Sistema Nacional de Salud debe ser gestionado y planificado desde un nuevo modelo de gobernanza más ejecutiva, eficaz y solidaria que busque la eficiencia y la rendición de cuentas desde la cooperación entre administraciones.

15. Promover la calidad asistencial orientando el SNS hacia las necesidades del paciente, desde una gestión ágil y sujeta a un análisis continuado de resultados en salud.

16. Desarrollar la colaboración con la iniciativa privada en función de lo establecido en la Ley General de Sanidad y en la normativa posterior, siempre procurando la optimización de los recursos propios del sistema público.

17. Coordinar los servicios sanitarios y sociales para ofrecer una asistencia integral, continuada, humanizada, personalizada y sostenible, especialmente en procesos asistenciales complejos y de larga duración. Se debieran tomar como referentes, experiencias de éxito desarrolladas en las Comunidades Autónomas, así como las propuestas contenidas en el Libro Blanco de la Coordinación Sociosanitaria que el Ministerio de Sanidad y las propias Comunidades Autónomas elaboraron en diciembre de 2011.

18. Potenciar la capacidad resolutiva de la atención primaria, incrementar el protagonismo asistencial de los servicios de Medicina Interna, y actualizar la organización y la estructura del sistema desde la coordinación sociosanitaria integral para garantizar una respuesta asistencial adecuada a las enfermedades más prevalentes, y en especial a las patologías crónicas y relacionadas con la salud mental.

19. Promover el desarrollo de la Ley General de Salud Pública para potenciar la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, haciendo que el paciente, en torno al cual ha de desarrollarse todas las políticas en el sistema sanitario, se implique activamente en su autocuidado desde la infancia.

20. Impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación en el ámbito sanitario desde el trabajo conjunto de los organismos públicos de investigación, las universidades y la iniciativa privada.

21. Fomentar el acceso equitativo de los ciudadanos a las innovaciones, con independencia del lugar en el que residan.

22. La calidad de la asistencia y la seguridad de los pacientes debe ser la base de la acreditación de los centros y las instituciones sanitarias.

23. Desarrollar un sistema de evaluación de tecnologías y prestaciones sobre el que definir la cobertura asistencial. En este sentido, hay que desarrollar la estructura y el trabajo desempeñado por la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías y Prestaciones Sanitarias en la línea del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) británico.

24. Establecer, desde la transparencia, indicadores de salud centrados en la calidad, la equidad y la continuidad asistenciales, y en la seguridad del paciente. Los indicadores deben aplicarse a cada servicio de cada centro asistencial, y la información debe ampliarse y actualizarse periódicamente, y hacerse pública conforme a lo establecido en la Ley de Protección de Datos y en la legislación sanitaria de carácter general.

25. Implementar un sistema de información interoperable con el que obtener la evidencia suficiente para tomar decisiones y garantizar los derechos y la seguridad del paciente.

26. Impulsar la interoperabilidad en todo el sistema sanitario de la tarjeta sanitaria individual, la receta y la historia clínica electrónicas.

27. Crear una Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Estado por la Sanidad en el Congreso de los Diputados, que vele, a imagen de la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo, por el cumplimiento de las medidas consensuadas por el ministerio de referencia en el ámbito sanitario con los profesionales, las Comunidades Autónomas, y los partidos políticos en favor de la calidad, la seguridad, la eficiencia, la equidad y la solvencia del sistema sanitario. La citada comisión deberá convocar periódicamente a los agentes sociales, económicos y profesionales para conocer el contenido y el alcance de los acuerdos que se formulen para fortalecer el derecho a la protección de la salud y mejorar el funcionamiento del sistema sanitario en su conjunto.

España gana 6 puestos en el Euro Health Consumer Index 2013 01/12/2013

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
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Según los datos del Euro Health Consumer Index 2013, España ha remontado 6 puestos, pasando del 24º en el 2012 al 18º en 2013.

Para descargar el documento pulse aquí.

Parece una paradoja al compararlo con las corriente de opinión acerca del “deterioro” del Sistema Sanitario.

Además, complementando esta información, y según los resultados del estudio de la empresa IASIST, los hospitales españoles están produciendo más con menos recursos (ver enlace).

A pesar de ello, estar en el puesto 18º del EHCI, personalmente creo que no es para estar orgullosos. Tenemos todavía mucho campo y margen de mejora.

Hemos conseguido 663 puntos (sobre 1.000). Los Países Bajos siguen en cabeza (870 puntos), seguidos de Suiza, Islandia, Dinamarca y Noruega.

Del informe resulta llamativo como los países financiados por Seguro Sanitario (tipo Bismark) son mejor puntuados (en general) que los financiados por impuestos (tipo Beveridge).

De estos últimos son los países más pequeños los que salen bien parados (Dinamarca, Islandia, Noruega).

Las diferencias entre países con altos ingresos vs ingresos medios y bajos son notables, pues estos últimos se distancian de los primeros en la clasificación.

Premio SEDISA 2013 16/11/2013

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
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1er premio sedisa 2013Este post es solo para agradecer las felicitaciones que estoy recibiendo y, de paso, para volver a publicar el artículo “Los actores del Sistema Nacional de Salud en España“, que ha sido premiado en las VI Jornadas Nacionales de Sedisa como el mejor artículo publicado en la revista SEDISA SIGLO XXI.

Y de paso agradezco especialmente a mi amigo Carlos Arenas, firmante también del artículo,  que diera el impulso final para su envío a la revista.

Lo dicho, gracias a todos y un abrazote.

R.I.P. por el Consorcio Sanitario 17/06/2013

Posted by alopezdelval in Eficiencia.
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Hace meses que no escribo en mi blog. Labores profesionales y la prudencia me “sugerían” que no es época para escribir.

Pero mi silencio se ha visto truncado por una noticia que acabo de conocer: El Gobierno de mi Comunidad Autónoma ha decidido prescindir de un modelo de asistencia sanitaria que tuve el honor de poner en marcha desde cero: un Consorcio.

Y cuando digo desde cero significa que la primera herramienta que tuve fue un folio – en blanco- y un bolígrafo BIC.

Eran otros tiempos, allá por marzo del 2006, a un año de elecciones autonómicas.

La fórmula jurídica existía en la legislación, pero hasta octubre de ese mismo año el Consorcio no pudo ver jurídicamente su nacimiento.

Esto lo montamos, literalmente, tres personas. Una oficina alquilada y trabajando en el suelo. No teníamos ni mobiliario hasta algún mes después. Tengo material gráfico.

Asistencia sanitaria especializada para unas 120.000 personas de mi Comunidad. Cuatro hospitales y proyecto de Alta Resolución, CMA, y referencia de patologías complejas a su hospital de referencia, básicamente.

Utilización de todos los medios de contratación de especialistas posible. Imaginación y trabajo al poder. Y se consiguió. Y financieramente sostenible a muchos kilómetros de las grandes capitales de provincia.

Eso sí, con grandes y severas trabas por parte del Servicio de Salud convencional.

Pero ahí estábamos, haciendo un trabajo estrictamente profesional.

Poco a poco incorporamos un equipo de 8 ó 9 personas: RRHH, compras, mantenimiento…

Y lo mejor de aquella época fue que estas personas trabajábamos de sol a sol, y de noche, empujando todas de un carro difícil pero ilusionante.

Las consignas políticas (bueno, asistenciales) fueron cumplidas con creces antes de las elecciones del 2007. Un éxito en resultados, sin parangón. Todo iba bien, y financieramente también.

No comentaré aspectos negativos, pues no es el momento ni lugar. Ni comentaré porque ya no lo conozco qué ha ocurrido después de julio del 2007, fecha en la que salí del Consorcio inmediatamente después de las elecciones autonómicas. Y financieramente tampoco lo sé.

Ahora oigo y leo que la situación económica es insostenible. Me pregunto con respecto a qué o a quién, y por eso el Consorcio de integrará en el Servicio de Salud de la Comunidad para mejorar la “calidad” asistencial.

Me pregunto, si el Consorcio nace para cubrir una asistencia que el modelo convencional no puede cubrir por imposibilidad de desplazar especialistas, hacer contratos “especiales”, etc. ¿Qué ha cambiado ahora?

Cuando un profesional deja su piel en un proyecto siempre lo considera parte de sí, por eso tengo una sensación de tristeza después de haber compartido mesa, problemas, lloros, rabia, alegrías y penas con una serie de profesionales que se dejaron la piel. Un equipo de trabajo modélico, aun muchas veces con profundas diferencias de pensamiento, de orientación e incluso ideológicas.

Pero todos remando en la misma dirección.

Y oigo a la oposición, entonces en el gobierno, que parece satisfecha con la decisión tomada por el gobierno.

Realmente ya no sé en qué país estoy viviendo. Simplemente no entiendo nada.

Finalizo con el título. Requiescat in pace por un modelo que podía haber sido efectivo y eficiente, al que seguramente los poderes mediáticos de la sanidad se lo ha llevado por delante.

 

Benchmarking Sanitario, Opacidad, Ideología y Comunicación. 18/12/2012

Posted by alopezdelval in Crisis.
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Hace semanas que no escribo en mi blog, afortunadamente bastante trabajo lo ha impedido pero también cierta desmotivación viendo los acontecimientos que se están produciendo en España, la crisis aumenta y se ahonda, las empresas se perpetúan en la crisis, el paro se dispara, nuestros mentores no encuentran la “receta”, Europa nos ahoga, diferentes sectores públicos levantados en protestas, etc.

Por otro lado acabo de leer dos titulares esperanzadores, uno del Gobierno y otro de Kevin Gardiner (Barclays), en los que podría parecer que ya hemos tocado el fondo del agujero (después de cavar durante muchos meses) y que posiblemente no caigamos más. Lo que no se especifica es cuándo tomaremos la senda ascendente pues podemos seguir en el hoyo muchos años.

Y me permitiréis no mentar los “brotes verdes” por las connotaciones que trajeron después de su acuñamiento.

Lo que está claro es que las situaciones posteriores nunca volverán a ser las que han sido, y yo lo defino como la “necesidad de cambiar”.

Llevo abogando porque nuestro Sistema Sanitario necesita un CAMBIO, cambio radical, en su modo de organizarse. Lo habréis leído hasta la saciedad en este blog.

Y realmente pienso que se necesita un cambio, no sólo en la Sanidad, sino en la Educación, en la concepción territorial del Estado, en el Sistema Político, en la Judicatura, en el Sector Financiero, en el Energético…

Mucho parece. Quizá soy iluso, pero se oían y se oyen crujidos en todos ellos.

Lo que probablemente hay que definir es a qué le llamamos “cambiar”. Creo que a nadie se le escapa que la estructura, tal y como la concebimos, es difícilmente sostenible.

Y no veo posible, ni recomendable, ni justo, disminuir el número o calidad de las prestaciones científicamente probadas, luego solo queda ser más eficiente.

Y porque el futuro que viene es de mayor gasto sanitario derivado de técnicas más caras y de un envejecimiento de la población que producirá un aumento del uso de los recursos.

Recordemos también que cuando el Sistema parecía sostenible, casi todas las CCAA optaron por la implementación de diferentes fórmulas de gestión al margen de la convencional, independientemente del partido gobernante en ese momento. Creo que este es el mejor reflejo de que las fórmulas tradicionales no parecían el mecanismo público adecuado para poder gestionar un Sistema Sanitario, y de un modo u otro lo aplicaron todos.

Pero sin dinero en caja, y sin expectativas a corto (y quizá medio) plazo, las circunstancias se tornan aún más complicadas, ni siquiera con los extraordinarios incrementos impositivos a los que estamos siendo sometidos los ciudadanos y que nos colocan a la cabeza del mundo en este sentido.

¿Qué tenemos ahora? Una severa divergencia, o polarización, cada vez más acusada entre los partidarios de un cambio radical y los que no lo son (o al menos no lo son tanto).

¿Por qué se produce esta polarización de las posiciones?

Uno de los motivos es claro, el ideológico. Siguiendo con mi modo de expresarme, huyo y huiré de todo posicionamiento en este sentido.

Por supuesto que tengo mi propio pensamiento, pero intento que no perturbe lo que considero un pensamiento racional, poniendo en cada platillo de la balanza lo que corresponde por sí mismo, no porque lo pida el cuerpo.

Por esto zanjo el tema de la ideología. Y porque quiero creer, necesito creer, que hay más motivos, pues si únicamente fuera por este difícilmente se alcanzarán metas.

¿Qué más motivos puede haber para la polarización?

Otro motivo puede ser lo que un buen amigo en redes sociales ha calificado como “el espacio de confort” (marco estatutario, plaza en propiedad, etc.).

Esta afirmación, hecha en Twitter, le ha valido furibundos ataques personales y profesionales, que me reafirman más en el pensamiento de la polarización.

Sin embargo ese “espacio de confort” existe. O quizá existe el miedo o reparo a perder parte de los derechos adquiridos, hecho que es normal y entendible.

Sin embargo mencionaré dos cuestiones al respecto.

  • La primera es que la gran mayoría de la economía productiva funciona bajo el derecho laboral.
  • La segunda es que hay que reflexionar sobre ciertos estatus, teniendo enfrente a casi 6 millones de parados, 600.000 autónomos en la calle y más de 200.000 empresas (microempresas en su mayoría) desaparecidas.

Bien es cierto que un cambio en la fórmula organizativa puede dar lugar a una mayor exigencia y control de las actividades sanitarias.

Aun así mantengo una duda razonable sobre la capacidad, o el interés, de cualquier Gobierno a modificar el estatus y los derechos adquiridos de los profesionales y trabajadores de la Sanidad.

¿Más motivos? Sigamos pensando.

Se argumenta la pérdida del Sistema Público de Salud en cuanto a sus garantías de Universalidad y Gratuidad.

Sobre la Universalidad, aunque sé que muchos no piensan así, es un concepto abstracto que necesariamente debe aclararse y acotarse. Universalidad no es el universo.

Si es cierto que la existencia de una “lista positiva” de asegurados se asemeja más a un Sistema de Seguridad Social que a un Sistema Nacional de Salud. Esto es un cambio.

Ya comenté en posts anteriores que el Real Decreto Ley 16/2012  de “Medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones” no resuelve el problema, porque el problema no es sanitario, sino social.

Aunque puede generar problemas sanitarios como la saturación de los servicios de urgencias o el mal control de enfermedades infecto contagiosas.

Pero también considero que es insolidario el no regular el acceso, insolidario para los ciudadanos que tienen derecho a las prestaciones y a los que pagan impuestos.

Como todo en esta vida, es necesario marcar una raya en el suelo. Lo difícil es saber dónde ponerla.

Y con respecto a la gratuidad, pues obviamente sabemos que no es gratis a 1.300 euros per cápita y año.

Sin embargo he leído frases al respecto de que los pacientes van a tener que entrar con la tarjeta VISA en la mano en lugar de la Sanitaria. Que serán peor atendidos. Que se les negarán pruebas diagnósticas o terapéuticas.

Estas afirmaciones me parecen una osadía malintencionada. ¿Alguien cree que estas situaciones pueden producirse de verdad en el marco público sanitario? ¿En qué se basa para afirmarlo?

Y políticamente hablando, si realmente fuera cierto, sería una mayúscula torpeza que descabalgaría al Partido que lo llevase a cabo del Gobierno durante décadas.

¿Más motivos?

Hay uno que me parece relevante, la OPACIDAD.

Genéricamente hablando las cuentas públicas deben ser transparentes, así como la acción política y la gestora.

Sí, hablo de España.

En relación a la Sanidad, cuya utilización muchas (demasiadas) veces es política, no disponemos de datos. Hablo de BENCHMARK.

En este blog me he preguntado, y reclamado, porqué no existen datos públicos comparables entre hospitales y Sistemas Autonómicos de Salud, absolutos y relativos, de efectividad y de eficiencia, de estructura, proceso y resultado. Es la OPACIDAD del sistema.

OPACIDAD del Sistema que casi todos los gobernantes han practicado, independientemente de su adscripción política.

Sólo con datos, luz y taquígrafos, podremos hacer valoraciones profesionales de los diferentes modelos.

Y es esta OPACIDAD la que, posiblemente, esté emponzoñando el actual debate sobre el modelo sanitario.

De los pocos estudios comparados que podemos disponer está el de la consultora IASIST llamado “Evaluación de Resultados de los Hospitales en España según su Modelo de Gestión”.

Primeramente emitiré mi opinión sobre la consultora y el informe.

IASIST es una empresa modelo en España en cuanto a Sistemas de Información y Consultoría. Además hace el trabajo que las diferentes Administraciones deberían hacer. Es una empresa, por lo menos hasta donde sé, que trabaja con el conocimiento, rigor y metodología científica.

El informe al que aludo creo que tiene un buen método. Todos los estudios científicos son cuestionables, para eso son científicos. Y tiene el mérito de ser el único realista (empezando porque dispone de datos y variables) que actualmente podemos encontrar en España.

Y sus conclusiones parece que son favorables a los modelos no estatutarios, especialmente en cuanto a eficiencia y productividad.

Es posible que el estudio no sea perfecto, que tenga sesgos y factores de confusión no resueltos, pero es el único que hay por el momento.

Me resulta preocupante que profesores del nivel de Vicente Ortún indica que “es un estudio tramposo … pues está interesado en que el producto salga bien”.

No sé si tiene que ver con la IDEOLOGÍA, he leído en redes sociales a muchos colegas que tachan el estudio de “comprado”.

Al hilo del profesor Ortún, este manifiesta, ante la falta de tesorería de la Administración, que: “Bueno es que si yo fuera Capio, iría a cualquier comunidad y le diría: Mira te adelanto tesorería para dos meses, pero a cambio quiero la Cibeles, Neptuno, la torre mudéjar”.

Cierto, es un riesgo, como el que ya se ha producido en algunas CCAA en épocas pretéritas, donde unos grandes almacenes muy conocidos (creo se llaman “El Tajo Bretón” o algo así) financiaron las nóminas públicas de noviembre y diciembre. Y estos almacenes tienen suculentos contratos con la administración. Y creo que no pasó nada.

¿Más motivos?

La COMUNICACIÓN. Los errores en la comunicación, mejor dicho.

En el marco de las actividades públicas la Comunicación es un elemento fundamental, y más a la hora de explicar porqué se realizan cambios. Y especialmente cuando estos cambios son bruscos o importantes.

Y la comunicación es bidireccional. El que comunica también debe escuchar posiciones alternativas.

No debemos olvidar que los seres humanos somos, por naturaleza, conservadores (de nuestra posición).

Hay organizaciones políticas que tienen una maquinaria de comunicación efectiva, y hay otros que parece carecen de ella. Sí es posible que las urgencias del momento no permitan hacer grandes malabares en comunicación, pero es imprescindible dedicar el tiempo necesario para explicar y justificar ante la opinión pública las decisiones políticamente tomadas.

Y a ser posible, o mejor dicho, necesariamente, con datos, soluciones y alternativas, tanto por parte del Gobierno de turno como de quien se opone a sus proyectos.

EL CONFLICTO SANITARIO ACTUAL.

Todo lo mencionado anteriormente, en mi opinión, ha dado como resultado la generación de un conflicto social y sanitario alrededor de la Sanidad. Conflicto que podría haberse minimizado o atemperado.

Este conflicto se fundamenta en la llamada privatización de la Sanidad, pero ya que “pasaba por ahí” se está produciendo paralelamente un ataque a un sector, la Sanidad Privada, que genera el 2,5% de PIB nacional.

En muchos artículos, blogs, periódicos, se contrapone la sanidad pública como el “bien” y la sanidad privada como el “mal”. Grave y peligroso reduccionismo que puede volverse en contra de quien lo exprese, pues los sistemas o las herramientas no son ni buenas ni malas, lo es el cómo se utilicen.

Desde la Sanidad Pública son escasas las manifestaciones autocríticas ante el Sistema, más bien al contrario. Oyendo o leyendo lo que se está publicando se transmite a los ciudadanos que lo que se está intentando es “acabar con el Sistema Sanitario Público”.

Mientras están siendo numerosos los “martillazos” que se están propinando a aquellos que pueden (o podemos) cuestionarnos la ortodoxia imperante. Creo que es injusto.

Habréis comprobado que he omitido la palabra privatizar consciente y voluntariamente hasta el final del post, y he utilizado la palabra cambiar, como contrapartida a lo que llevo leyendo hace unos meses, como es “vender”, “malvender”, “regalar”, “saquear”, “robar”…

Me permitiré introducir un matiz semántico de la RAE:

  • Privatizar: “Transferir una empresa o actividad pública al sector privado”.
  • Transferir: en su 4ª acepción es “Ceder a otra persona el derecho, dominio o atribución que se tiene sobre algo”:

Efectivamente podemos considerar que se privatiza la gestión, pero en ningún caso la tutela, la obligación de los poderes públicos de prestar asistencia sanitaria a los ciudadanos.

No conozco a ningún ciudadano (por ahora), con una dolencia, que reniegue de aquel profesional que le atiende en tiempo y forma, y le resuelve o palía su enfermedad, independientemente de que en su bata lleve un logotipo u otro.

Podría argumentarse que los médicos que desempeñan su labor en fórmulas PPP / PFI no tienen libertad clínica, que escatiman en recursos. Estas afirmaciones no puedo compartirlas de ningún modo, y si es así hay primero que demostrarlas y después denunciarlas.

¿Ha sido correcta la Planificación Sanitaria de la Comunidad de Madrid? No dispongo de los datos suficientes como para responder, pero grosso modo parece que sí ha habido un exceso de construcción de nuevos hospitales y ha faltado una reordenación paralela en el núcleo urbano, y como ya publiqué hace años en un periódico local de Aragón, esta construcción probablemente le genere a Madrid problemas de tesorería a medio y largo plazo por recurrir masivamente a la fórmula PPP.

Y el quid de la cuestión, ¿qué fórmula es más eficiente?

Los datos sobre el coste del modelo convencional y de modelo concesional no están claros, pues como he mencionado anteriormente estamos en un marco de OPACIDAD.

Pero disponemos de los datos de IASIST y de los precios per cápita a los que se adjudicaron por gestión capitativa, que en la adjudicación eran ostensiblemente más baratos.

La Consejería de Madrid indica que los datos per cápita son inferiores a la media de gasto en hospitales convencionales. Otras organizaciones indican lo contrario.

Leo en medios de comunicación que algunas organizaciones hacen un cálculo por cama, por lo que son más caros. Y seguramente lo son, porque son hospitales que ya nacen con otra concepción hospitalaria, con una mayor ambulatorización de procesos e intentando minimizar la hospitalización. Obviamente el ratio cama no sirve.

Por el bien del Sistema Sanitario Público desearía, de una vez y sin que sirva de precedente, que la IDEOLOGÍA y la OPACIDAD desaparecieran del debate sanitario, que haya COMUNICACIÓN y BENCHMARKING para disponer de datos de comparación reales que permitan una toma de decisiones racional.

Esto es lo que demandamos los ciudadanos, los profesionales y, en mi caso, los gestores.

Y de un modo u otro, la realidad actual de nuestro Sistema Sanitario es que necesita un cambio, no un lavado de cara, para hacerlo financieramente sostenible de cara al futuro, para que mi hijo lo pueda disfrutar, si es posible en mejores condiciones que el actual.

Feliz Navidad a todos.

LECTURAS RELACIONADAS (para todos los gustos)

Evaluación de resultados de los hospitales en España según su modelo de gestión.

¿Una Sanidad en la UVI?

Lo que le pedimos al Consejero es Transparencia.

Cada cama ‘privatizada’ le cuesta a Madrid 665 euros más que una pública.

Con el gasto hospitalario es fácil hacer trampa.

El problema es que la sanidad pública está absolutamente politizada.

Cuando vinieron a por mí.

Gestión Privada de la Sanidad Pública: ¿más barata y mejor?

Los sindicatos entregan a Sanidad sus propuestas.

Las mentiras de las batas blancas.

La Gestión de la Dependencia: “Made in Spain” 30/09/2012

Posted by alopezdelval in Sociosanitario.
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Este es probablemente el post que más me ha costado escribir, pues llevo descartados media docena de borradores, y mi sensación de confusión casi es la misma que cuando lo abordé.

Después de este tiempo tengo la sensación de que, primero, hay enorme confusión en muchos de los conceptos del llamado “cuarto pilar del Estado de Bienestar”, y segundo, estos conceptos y recursos acaban teniendo una relación directa entre los Sistemas Social y Sanitario, a pesar de que su abordaje se realice sistemáticamente desde el ámbito puramente social.

Cuando se promulgó la ley 39/2006 de “Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia”, muchos pensamos que era extraño que una Ley con este calado, y con unas consecuencias económicas verdaderamente incalculables en ese momento, no tuviera una memoria económica. Como alguien dijo en aquella época, ya se buscarán los fondos (es como decir que “alguien pagará”), y parece que el pagano fueron las autonomías a las que les cogió mirando para otro sitio.

Todo esto hace que este texto lo aborde finalmente en forma de telegrama, exponiendo diferentes aspectos, a veces inconexos, pero que todos tienen como trasfondo los Sistemas de Atención Social y Sanitaria.

  •  A fecha de hoy, 30 de septiembre de 2012, seis años después de la ley, el problema generado por esta sigue sin aclararse, como es la financiación. Y tengamos en cuenta que las Administraciones públicas del 2006 tenían superávit. Huelga recordar otra vez cómo estamos ahora.
  • Hoy día no hay mucho más de 1 millón de ciudadanos reconocidos como dependientes (otras cifras a uno de enero de 2012 indican sólo 750.000). Por ejemplo los dependientes moderados tendrán que esperar hasta el año 2015.
  • Hay, como no, 17 sistemas de atención a la dependencia, con criterios diferentes y con avances diferentes en su implementación.
  • La obtención de datos fiables en este sector, datos de cualquier tipo, es una odisea. Según el Informe sobre la Dependencia de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), se estima que en España hay 1,4M de dependientes, y se estima que la sustitución de cuidados familiares por servicios sociales (en personas mayores) costaría entre un 2,29% y un 3,79% del PIB (entre 25.000M€  y 40.000M€).
  • Estos datos, con nuestra demografía, lo único que van a hacer es crecer año a año.
  • La prestación por dependencia, en muchos casos, se ha convertido casi en la única entrada económica de familias en las que todos sus miembros están en paro. De hecho el 52% de las ayudas (prestaciones) concedidas son monetarias, cuando este era un mecanismo inicialmente excepcional. En España están identificados más de un millón de cuidadores no profesionales a personas dependientes.
  • En el año 2006 muchos profesionales o emprendedores vieron como una gran oportunidad la puesta en marcha de Servicios Sociosanitarios. Invirtieron cantidades de dinero en Centros de Día, remodelación de antiguas residencias, servicios de atención domiciliaria, de teleasistencia, etc. Un elevado porcentaje de estos servicios están ahora cerrados o en quiebra, habiéndose llevado por delante muchas empresas por la falta de conciertos con la Administración.
  • La Administración, en muchos lugares de España, ha preferido construir desde cero sus propios recursos sociosanitarios y dotarlos de plantillas públicas o semi – públicas antes que concertar con estas empresas privadas, siendo el coste de la gestión directa o semi – directa ostensiblemente superior al concierto directo por plaza.
  • Cuando hablo de gestión semi – directa me refiero a que en numerosas CCAA se gestaron Fundaciones sin ánimo de lucro, o incluso dependientes de la Obra Social de Cajas de Ahorros locales que, curiosamente, eran las adjudicatarias de la mayoría de los Concursos Públicos de Servicios Sociales. Algunas de estas Fundaciones son ahora empresas con miles de trabajadores con la que la empresa estrictamente privada no puede competir por carecer de subvenciones.
  • Las grandes empresas o grupos empresariales han podido “aguantar el tirón” por su volumen, y centrando la captación en ciudadanos privados, en su gran mayoría, pero con unas tasas de ocupación bajas.
  • El crecimiento de estos grupos ha sido más por oportunidades concretas que por planificación y estrategia. Muchos de los activos adquiridos en la fusión de grupos son inviables económicamente sin la participación pública.
  • Por otro lado la relación entre servicios sociales y sanitarios es directa, y se entremezclan ambos sistemas continuamente. Resulta paradójico que haya CCAA que sean Consejerías diferentes o, aunque sea la misma Consejería, no lleven una política común. El paciente sociosanitario está entrando y saliendo continuamente del Sistema Sanitario, y el Sistema Sanitario precisa “vaciar” sus hospitales de agudos de ciudadanos que ya no precisan este tipo de cuidados. La consecuencia es que recursos que deben atender patologías de alta complejidad, con recursos diagnósticos y terapéuticos avanzados y costosos, son usados en tratar patologías ya diagnosticadas tributarias de recursos y cuidados poco sofisticados y menos costosos.
  • En épocas de mayor demanda, por ejemplo epidemias de gripe, el 80% del recurso cama en hospitales de agudos pueden estar ocupados por pacientes crónicos.
  • Clásicamente se indica que España tiene carencia de camas hospitalarias, pero en la OCDE las camas de convalecencia y de crónicos están sumadas a las totales. No precisamos más camas de agudos, y sí de las otras tipologías.
  • Desde la empresa sociosanitaria se ha ofrecido a la Administración para reconducir a centros privados a enfermos crónicos y subagudos que ocupan camas en la red sanitaria. De esta posible simbiosis los hospitales de agudos podrían dar una asistencia más eficiente y se paliaría el problema de la baja ocupación en los centros privados.

Finalizo el post, y con muchas ganas después de darle tantas vueltas, con las siguientes conclusiones:

  1. Confusión constante, ausencia de cifras, conceptos difusos, competencias multicompartidas, falta de estructuras técnicas y de recursos. Estas sensaciones iniciales están en las antípodas de la palabra eficiencia.
  2. Según mi opinión, y parece que el tiempo ha dado la razón, la gestación de la llamada Ley de la Dependencia fue más un asunto político que técnico. Es muy probable que si la coyuntura económica no fuera la que es, la situación sería algo mejor.
  3. La empresa privada ha sido, en la mayoría de las ocasiones, ninguneada o excluida del sector, cuando tiene gran cantidad de recursos ya construidos o funcionantes.
  4. Hay una cierta “exclusión” entre el Sistema Sanitario y el Social (lo que no sé es quién excluye a quién), cuando están íntimamente ligados de modo bidireccional. Una buena planificación y gestión beneficia a ambos, y por ende, a los ciudadanos.
  5. Hay que aprovechar todos los recursos disponibles, todos, en el llamado “espacio sociosanitario”, para hacerlo más eficiente y poder dar más prestaciones en esta dura época económica.
  6. Es imprescindible generar el concepto de “convalecencia” o “subagudo” o como quiera llamársele. Este elemento liberará gran cantidad de recursos en hospitales de agudos (estas camas ni siguiera existen nominalmente en el Catálogo Nacional de Hospitales).