jump to navigation

Entrevista en la revista “El Médico” 05/02/2014

Posted by alopezdelval in Gestión Sanitaria.
Tags: , , , , , , , , , , , , , , ,
add a comment

Ayer publiqué en redes sociales la entrevista que me hizo la revista “El Médico”. Por los feedback que tengo parece que ha tenido cierta difusión, así que la pongo en mi blog en forma de post.

Para ver la entrevista pulsar este enlace.

Gracias a todos.

Propuestas de la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del Sistema Sanitario 01/12/2013

Posted by alopezdelval in Sistemas de Salud.
Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
add a comment

En este post transcribo las 27 propuestas de la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del Sistema Sanitario y de las principales reformas que deben acometerse para garantizar su sostenibilidad (documento completo aquí).

Los miembros de la Subcomisión parece que han leído mi Blog… (modesto que soy).

Esperemos que no duerman el sueño de los justos, como el Informe Abril.

V. PROPUESTAS DE LA SUBCOMISIÓN PARA EL ANÁLISIS DE LOS PROBLEMAS ESTRUCTURALES DEL SISTEMA SANITARIO Y DE LAS PRINCIPALES REFORMAS QUE DEBEN ACOMETERSE PARA GARANTIZAR SU SOSTENIBILIDAD

Partiendo de las carencias expuestas por los comparecientes y las Comunidades Autónomas en la Subcomisión para el análisis de los problemas estructurales del sistema sanitario y de las principales reformas que deben acometerse para garantizar su sostenibilidad, serían propuestas con las que renovar y poner al día el Sistema Nacional de Salud (SNS) para mejorar su situación actual y favorecer un futuro estable, las siguientes:

1. La consolidación, el desarrollo, la sostenibilidad y la calidad del Sistema Nacional de Salud requieren un Pacto de Estado con todos los agentes del sector que evite la confrontación partidista y revitalice consensos políticos, profesionales y sociales en torno a la Sanidad como principal pilar del Estado del Bienestar.

2. La Ley General de Sanidad y demás disposiciones legislativas de desarrollo han de ser la base sobre la que modernizar y consolidar un modelo de SNS que garantice plenamente un asistencia sanitaria pública, gratuita, cohesionada, universal, equitativa, de calidad, financiada mediante impuestos, gestionada conforme a lo establecido en la Ley General de Sanidad, y capaz de adaptarse a los desafíos demográficos, asistenciales, tecnológicos, y financieros presentes y futuros.

3. Fortalecer la cohesión territorial en la aplicación de las competencias que en materia de Sanidad corresponde desarrollar a las diferentes administraciones para aplicar de manera coordinada medidas de eficiencia y de buenas prácticas, tanto en el ámbito de la gestión económica, como en todo lo relativo a la prestación asistencial.

4. Garantizar, desde el diálogo positivo y los acuerdos ya alcanzados con el Ministerio de Sanidad, las condiciones básicas de los profesionales que sean competencia del Estado según la legislación vigente.

5. Favorecer que el profesional gane protagonismo, reconocimiento y autonomía en la gestión clínica en un marco de eficiencia por la sostenibilidad.

6. Actualizar el modelo formativo de los profesionales, desde una nueva troncalidad y el incremento de los conocimientos en Medicina Interna, la gestión de recursos y la coordinación sociosanitaria, de modo que se incremente la polivalencia y la capacidad resolutiva de los profesionales que tanto se requiere actualmente.

7. Promover una gestión y una planificación eficaces de los recursos humanos partiendo del registro nacional de profesionales, al tiempo que se equiparan las diferentes categorías existentes en el SNS, se redefinen las competencias de cada profesión, y se asumen como sanitarias nuevas profesiones.

8. Incluir variables en las retribuciones de los profesionales en función de lo que se es, se hace y los resultados que se obtienen, midiendo productividad, índices de satisfacción y calidad del servicio prestado.

9. Definir un nuevo modelo de financiación estable, suficiente, respetuoso con el principio de estabilidad presupuestaria, y coherente con la cohesión territorial, la igualdad y la equidad en el acceso a las prestaciones.

10. Impulsar, sobre una cápita adecuada, las reformas en las políticas presupuestarias de las Comunidades Autónomas para que sus presupuestos garanticen un gasto sanitario por ciudadano adecuado a la cartera de servicios.

11. Aumentar los recursos teniendo en cuenta la disponibilidad real de los mismos y evitar descensos bruscos en las asignaciones que reduzcan la provisión de servicios por debajo de los estándares de calidad, pues tan importante como aumentar los recursos disponibles es favorecer la estabilidad de la financiación.

12. Garantizar el pago a proveedores, controlar las inversiones desde el principio de la efectividad con indicadores de medición, y contar con la Sanidad como un aportador en positivo a la balanza económica del país, que además genera puestos de trabajo de calidad.

13. Agilizar la compensación económica por atención a pacientes entre Comunidades Autónomas, establecer un sistema eficaz de facturación a terceros nacional e internacional, y planificar la asistencia limítrofe y de alta especialización.

14. El Sistema Nacional de Salud debe ser gestionado y planificado desde un nuevo modelo de gobernanza más ejecutiva, eficaz y solidaria que busque la eficiencia y la rendición de cuentas desde la cooperación entre administraciones.

15. Promover la calidad asistencial orientando el SNS hacia las necesidades del paciente, desde una gestión ágil y sujeta a un análisis continuado de resultados en salud.

16. Desarrollar la colaboración con la iniciativa privada en función de lo establecido en la Ley General de Sanidad y en la normativa posterior, siempre procurando la optimización de los recursos propios del sistema público.

17. Coordinar los servicios sanitarios y sociales para ofrecer una asistencia integral, continuada, humanizada, personalizada y sostenible, especialmente en procesos asistenciales complejos y de larga duración. Se debieran tomar como referentes, experiencias de éxito desarrolladas en las Comunidades Autónomas, así como las propuestas contenidas en el Libro Blanco de la Coordinación Sociosanitaria que el Ministerio de Sanidad y las propias Comunidades Autónomas elaboraron en diciembre de 2011.

18. Potenciar la capacidad resolutiva de la atención primaria, incrementar el protagonismo asistencial de los servicios de Medicina Interna, y actualizar la organización y la estructura del sistema desde la coordinación sociosanitaria integral para garantizar una respuesta asistencial adecuada a las enfermedades más prevalentes, y en especial a las patologías crónicas y relacionadas con la salud mental.

19. Promover el desarrollo de la Ley General de Salud Pública para potenciar la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, haciendo que el paciente, en torno al cual ha de desarrollarse todas las políticas en el sistema sanitario, se implique activamente en su autocuidado desde la infancia.

20. Impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación en el ámbito sanitario desde el trabajo conjunto de los organismos públicos de investigación, las universidades y la iniciativa privada.

21. Fomentar el acceso equitativo de los ciudadanos a las innovaciones, con independencia del lugar en el que residan.

22. La calidad de la asistencia y la seguridad de los pacientes debe ser la base de la acreditación de los centros y las instituciones sanitarias.

23. Desarrollar un sistema de evaluación de tecnologías y prestaciones sobre el que definir la cobertura asistencial. En este sentido, hay que desarrollar la estructura y el trabajo desempeñado por la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías y Prestaciones Sanitarias en la línea del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) británico.

24. Establecer, desde la transparencia, indicadores de salud centrados en la calidad, la equidad y la continuidad asistenciales, y en la seguridad del paciente. Los indicadores deben aplicarse a cada servicio de cada centro asistencial, y la información debe ampliarse y actualizarse periódicamente, y hacerse pública conforme a lo establecido en la Ley de Protección de Datos y en la legislación sanitaria de carácter general.

25. Implementar un sistema de información interoperable con el que obtener la evidencia suficiente para tomar decisiones y garantizar los derechos y la seguridad del paciente.

26. Impulsar la interoperabilidad en todo el sistema sanitario de la tarjeta sanitaria individual, la receta y la historia clínica electrónicas.

27. Crear una Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Estado por la Sanidad en el Congreso de los Diputados, que vele, a imagen de la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo, por el cumplimiento de las medidas consensuadas por el ministerio de referencia en el ámbito sanitario con los profesionales, las Comunidades Autónomas, y los partidos políticos en favor de la calidad, la seguridad, la eficiencia, la equidad y la solvencia del sistema sanitario. La citada comisión deberá convocar periódicamente a los agentes sociales, económicos y profesionales para conocer el contenido y el alcance de los acuerdos que se formulen para fortalecer el derecho a la protección de la salud y mejorar el funcionamiento del sistema sanitario en su conjunto.

Las tres “S”: Sistema+Sanitario+Social. Lo que no puede esperar. 21/10/2012

Posted by alopezdelval in Planificación.
Tags: , , , , , , , , , , , , , , , ,
5 comments

Hoy es un día gris (por el tiempo meteorológico) y triste en lo personal, pues acaba de fallecer la madre de una persona muy querida para mí.

Uno de tantos ejemplos de mujer responsable, trabajadora, sensata y vital, que conforme fue ganando años fue, así mismo, “ganando” patologías que, individualmente no suponían demasiado, pero en conjunto han provocado el desenlace. Este post va en su memoria.

Y este hecho me hace escribir unas breves reflexiones sobre aquellos cambios, o aquella nueva orientación, que debe asumir nuestro Sistema Sanitario, elementos que llevo manifiesto repetidamente en este blog.

  • Reorientación del sistema hacia la cronicidad y qué recursos se necesitan para ello.
  • Participación de todos los recursos existentes en el sistema, públicos y privados.
  • Gestión de Procesos Asistenciales y Medicina Basada en la Evidencia.

Hay una cuarta orientación, como es la cultura de la Prevención, de la que no hablaré hoy pues traspasa el Sistema Sanitario y Social (SSS) y abarca a todas las políticas públicas, especialmente la educación. Y posiblemente ha sido el mayor fiasco.

Bajo mi punto de vista estos son los aspectos principales, pues hay otros, sobre los que trabajar y profundizar. Es un cambio radical de la concepción del Sistema Sanitario (y Social), que debe prepararse por expertos e ir implementándose poco a poco, y posiblemente llevará tiempo, mucho tiempo.

Y además de todo esto se produce la coincidencia con la celebración de dos eventos muy  interesantes. Cronológicamente el primero ha sido la 9ª edición del Workshop en Gestión Sanitaria organizado por Novartis, y la segunda ha sido el 4º Encuentro de Directivos de la Salud organizado por Sanitaria 2000.

Casualmente algunos de los principales temas de debate fueron los mencionados.

Nuestra situación de partida, ya conocida, es la siguiente:

  • Orientación a la cronicidad: Nuestro sistema está orientado a enfermos agudos. La población envejecida y envejeciendo. Mínima existencia de recursos para pacientes subagudos. Mínima coordinación de los espacios sanitario y social. Hay recursos privados excedentes y recursos públicos inexistentes.
  • Participación de todos los recursos del Sistema, Públicos y Privados. En el Sistema Sanitario están habiendo experiencias PPP, todavía no suficientemente evaluadas, pero sigue existiendo una severa contestación por una parte de la población. Lo que si parece natural es que su financiación sea per cápita.  De cara al Sistema Social, excepto en alguna Comunidad Autónoma, la participación privada es mínima, cuando es precisamente este sector el que dispone de más recursos sobre todo en núcleos poblacionales importantes. No hay experiencias conjuntas de modelos PPP que incluyan la parte social y la sanitaria.
  • Con respecto a la Gestión de Procesos Asistenciales y Medicina Basada en la Evidencia, a nivel institucional, ha habido Comunidades que han realizado numerosos esfuerzos al respecto, pero creo sin demasiado éxito. Este es el verdadero cambio cultural a realizar que no puede basarse en iniciativas locales, por muy loables que estas sean. Seguimos con un modelo de atención de hace 30 ó 40 años, obviando que disponemos de unos potentes Sistemas de Información que deberían ser el fundamento de “controller” de los procesos asistenciales definidos.

Creo que tenemos todas las herramientas para comenzar el principio del cambio, hace falta voluntad política y cooperación, y además estoy convencido que económicamente no debería suponer un aumento de la financiación, si no es al contrario.

Y quizá en estos momentos de aguda y grave crisis es el momento de implementarlos. Con toda seguridad.

Para finalizar extraigo algunos fragmentos de dichos encuentros de directivos:

  • El modelo actual está agotado.
  • Debemos reformular el hospital, desarrollar la gestión clínica y la gestión por procesos y comprometer al directivo en esta responsabilidad.
  • Existen estudios que señalan que el modelo convencional versus el modelo de colaboración público privada, desde el punto de vista coste unitario, es superior en un 15 por ciento o 20 por ciento.
  • Las organizaciones de excelencia han de mejorar en trabajar la gestión clínica basada en la evidencia científica.
  • Reorganización asistencial y transformación de las organizaciones para poder “sobrevivir”, y para poder hacer frente, por un lado, a la variabilidad en la asistencia médica, apostando por una gestión descentralizada y por procesos; y por otro lado, al aumento de la cronicidad.
  • Hay que orientar las organizaciones al paciente crónico.
  • Integración funcional de la Atención Primaria y la Atención Especializada y apostar por los nuevos roles de Enfermería, puesto que en ellos pivota gran parte de la transformación y no les sacamos todo el partido que se podría.
  • Necesidad de reconsiderar el terciarismo, haciendo posible que los hospitales compartan servicios de forma eficiente, “se trata de pasar de centros de excelencia a equipos de excelencia”.
  • Según datos de la Sociedad Española de Medicina Interna, las enfermedades crónicas llegan a motivar el 80% de las consultas de Atención Primaria y el 60% de los ingresos hospitalarios en España.
  • La reforma debe orientarse hacia el desarrollo de la gestión por procesos, de la gestión clínica y debe basarse en equipos más horizontales y menos jerarquizados.
  • Un nivel de atraso es la esclerosis organizativa. El modelo de hospital que tenemos es un modelo de hace 40 años, no logramos integrar los diferentes modelos asistenciales, de forma que perdemos eficiencia y mareamos a los pacientes. Tenemos un largo camino por recorrer en la organización sanitaria e integración de los niveles asistenciales.
  • Las estructuras actuales están diseñadas para tratar a un tipo de paciente que ya no existe.
  • Valorar el coste beneficio, coste utilidad y coste de oportunidad a la hora de implementar nuevos procedimientos diagnósticos o terapéuticos.
  • Revisión de la práctica clínica y disponer de herramientas para incentivar la práctica clínica eficiente.
  • Reorientar, reinvertir, desinvertir y ajustar.

 Enlaces

Directivos sanitarios de toda España debaten los retos de gestión ante la Reforma del Sistema Nacional de Salud.

Directivos sanitarios defienden la transformación de las organizaciones hacia los crónicos y apuestan por la innovación y colaboración público-privada.

4º encuentro de Directivos de la Salud.

Arenas CA. Sostenibilidad y Desperdicio. 4º encuentro de Directivos de la Salud.

La Gestión de la Dependencia: “Made in Spain” 30/09/2012

Posted by alopezdelval in Sociosanitario.
Tags: , , , , , , , , , ,
2 comments

Este es probablemente el post que más me ha costado escribir, pues llevo descartados media docena de borradores, y mi sensación de confusión casi es la misma que cuando lo abordé.

Después de este tiempo tengo la sensación de que, primero, hay enorme confusión en muchos de los conceptos del llamado “cuarto pilar del Estado de Bienestar”, y segundo, estos conceptos y recursos acaban teniendo una relación directa entre los Sistemas Social y Sanitario, a pesar de que su abordaje se realice sistemáticamente desde el ámbito puramente social.

Cuando se promulgó la ley 39/2006 de “Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia”, muchos pensamos que era extraño que una Ley con este calado, y con unas consecuencias económicas verdaderamente incalculables en ese momento, no tuviera una memoria económica. Como alguien dijo en aquella época, ya se buscarán los fondos (es como decir que “alguien pagará”), y parece que el pagano fueron las autonomías a las que les cogió mirando para otro sitio.

Todo esto hace que este texto lo aborde finalmente en forma de telegrama, exponiendo diferentes aspectos, a veces inconexos, pero que todos tienen como trasfondo los Sistemas de Atención Social y Sanitaria.

  •  A fecha de hoy, 30 de septiembre de 2012, seis años después de la ley, el problema generado por esta sigue sin aclararse, como es la financiación. Y tengamos en cuenta que las Administraciones públicas del 2006 tenían superávit. Huelga recordar otra vez cómo estamos ahora.
  • Hoy día no hay mucho más de 1 millón de ciudadanos reconocidos como dependientes (otras cifras a uno de enero de 2012 indican sólo 750.000). Por ejemplo los dependientes moderados tendrán que esperar hasta el año 2015.
  • Hay, como no, 17 sistemas de atención a la dependencia, con criterios diferentes y con avances diferentes en su implementación.
  • La obtención de datos fiables en este sector, datos de cualquier tipo, es una odisea. Según el Informe sobre la Dependencia de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), se estima que en España hay 1,4M de dependientes, y se estima que la sustitución de cuidados familiares por servicios sociales (en personas mayores) costaría entre un 2,29% y un 3,79% del PIB (entre 25.000M€  y 40.000M€).
  • Estos datos, con nuestra demografía, lo único que van a hacer es crecer año a año.
  • La prestación por dependencia, en muchos casos, se ha convertido casi en la única entrada económica de familias en las que todos sus miembros están en paro. De hecho el 52% de las ayudas (prestaciones) concedidas son monetarias, cuando este era un mecanismo inicialmente excepcional. En España están identificados más de un millón de cuidadores no profesionales a personas dependientes.
  • En el año 2006 muchos profesionales o emprendedores vieron como una gran oportunidad la puesta en marcha de Servicios Sociosanitarios. Invirtieron cantidades de dinero en Centros de Día, remodelación de antiguas residencias, servicios de atención domiciliaria, de teleasistencia, etc. Un elevado porcentaje de estos servicios están ahora cerrados o en quiebra, habiéndose llevado por delante muchas empresas por la falta de conciertos con la Administración.
  • La Administración, en muchos lugares de España, ha preferido construir desde cero sus propios recursos sociosanitarios y dotarlos de plantillas públicas o semi – públicas antes que concertar con estas empresas privadas, siendo el coste de la gestión directa o semi – directa ostensiblemente superior al concierto directo por plaza.
  • Cuando hablo de gestión semi – directa me refiero a que en numerosas CCAA se gestaron Fundaciones sin ánimo de lucro, o incluso dependientes de la Obra Social de Cajas de Ahorros locales que, curiosamente, eran las adjudicatarias de la mayoría de los Concursos Públicos de Servicios Sociales. Algunas de estas Fundaciones son ahora empresas con miles de trabajadores con la que la empresa estrictamente privada no puede competir por carecer de subvenciones.
  • Las grandes empresas o grupos empresariales han podido “aguantar el tirón” por su volumen, y centrando la captación en ciudadanos privados, en su gran mayoría, pero con unas tasas de ocupación bajas.
  • El crecimiento de estos grupos ha sido más por oportunidades concretas que por planificación y estrategia. Muchos de los activos adquiridos en la fusión de grupos son inviables económicamente sin la participación pública.
  • Por otro lado la relación entre servicios sociales y sanitarios es directa, y se entremezclan ambos sistemas continuamente. Resulta paradójico que haya CCAA que sean Consejerías diferentes o, aunque sea la misma Consejería, no lleven una política común. El paciente sociosanitario está entrando y saliendo continuamente del Sistema Sanitario, y el Sistema Sanitario precisa “vaciar” sus hospitales de agudos de ciudadanos que ya no precisan este tipo de cuidados. La consecuencia es que recursos que deben atender patologías de alta complejidad, con recursos diagnósticos y terapéuticos avanzados y costosos, son usados en tratar patologías ya diagnosticadas tributarias de recursos y cuidados poco sofisticados y menos costosos.
  • En épocas de mayor demanda, por ejemplo epidemias de gripe, el 80% del recurso cama en hospitales de agudos pueden estar ocupados por pacientes crónicos.
  • Clásicamente se indica que España tiene carencia de camas hospitalarias, pero en la OCDE las camas de convalecencia y de crónicos están sumadas a las totales. No precisamos más camas de agudos, y sí de las otras tipologías.
  • Desde la empresa sociosanitaria se ha ofrecido a la Administración para reconducir a centros privados a enfermos crónicos y subagudos que ocupan camas en la red sanitaria. De esta posible simbiosis los hospitales de agudos podrían dar una asistencia más eficiente y se paliaría el problema de la baja ocupación en los centros privados.

Finalizo el post, y con muchas ganas después de darle tantas vueltas, con las siguientes conclusiones:

  1. Confusión constante, ausencia de cifras, conceptos difusos, competencias multicompartidas, falta de estructuras técnicas y de recursos. Estas sensaciones iniciales están en las antípodas de la palabra eficiencia.
  2. Según mi opinión, y parece que el tiempo ha dado la razón, la gestación de la llamada Ley de la Dependencia fue más un asunto político que técnico. Es muy probable que si la coyuntura económica no fuera la que es, la situación sería algo mejor.
  3. La empresa privada ha sido, en la mayoría de las ocasiones, ninguneada o excluida del sector, cuando tiene gran cantidad de recursos ya construidos o funcionantes.
  4. Hay una cierta “exclusión” entre el Sistema Sanitario y el Social (lo que no sé es quién excluye a quién), cuando están íntimamente ligados de modo bidireccional. Una buena planificación y gestión beneficia a ambos, y por ende, a los ciudadanos.
  5. Hay que aprovechar todos los recursos disponibles, todos, en el llamado “espacio sociosanitario”, para hacerlo más eficiente y poder dar más prestaciones en esta dura época económica.
  6. Es imprescindible generar el concepto de “convalecencia” o “subagudo” o como quiera llamársele. Este elemento liberará gran cantidad de recursos en hospitales de agudos (estas camas ni siguiera existen nominalmente en el Catálogo Nacional de Hospitales).