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Las tres “S”: Sistema+Sanitario+Social. Lo que no puede esperar. 21/10/2012

Posted by alopezdelval in Planificación.
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Hoy es un día gris (por el tiempo meteorológico) y triste en lo personal, pues acaba de fallecer la madre de una persona muy querida para mí.

Uno de tantos ejemplos de mujer responsable, trabajadora, sensata y vital, que conforme fue ganando años fue, así mismo, “ganando” patologías que, individualmente no suponían demasiado, pero en conjunto han provocado el desenlace. Este post va en su memoria.

Y este hecho me hace escribir unas breves reflexiones sobre aquellos cambios, o aquella nueva orientación, que debe asumir nuestro Sistema Sanitario, elementos que llevo manifiesto repetidamente en este blog.

  • Reorientación del sistema hacia la cronicidad y qué recursos se necesitan para ello.
  • Participación de todos los recursos existentes en el sistema, públicos y privados.
  • Gestión de Procesos Asistenciales y Medicina Basada en la Evidencia.

Hay una cuarta orientación, como es la cultura de la Prevención, de la que no hablaré hoy pues traspasa el Sistema Sanitario y Social (SSS) y abarca a todas las políticas públicas, especialmente la educación. Y posiblemente ha sido el mayor fiasco.

Bajo mi punto de vista estos son los aspectos principales, pues hay otros, sobre los que trabajar y profundizar. Es un cambio radical de la concepción del Sistema Sanitario (y Social), que debe prepararse por expertos e ir implementándose poco a poco, y posiblemente llevará tiempo, mucho tiempo.

Y además de todo esto se produce la coincidencia con la celebración de dos eventos muy  interesantes. Cronológicamente el primero ha sido la 9ª edición del Workshop en Gestión Sanitaria organizado por Novartis, y la segunda ha sido el 4º Encuentro de Directivos de la Salud organizado por Sanitaria 2000.

Casualmente algunos de los principales temas de debate fueron los mencionados.

Nuestra situación de partida, ya conocida, es la siguiente:

  • Orientación a la cronicidad: Nuestro sistema está orientado a enfermos agudos. La población envejecida y envejeciendo. Mínima existencia de recursos para pacientes subagudos. Mínima coordinación de los espacios sanitario y social. Hay recursos privados excedentes y recursos públicos inexistentes.
  • Participación de todos los recursos del Sistema, Públicos y Privados. En el Sistema Sanitario están habiendo experiencias PPP, todavía no suficientemente evaluadas, pero sigue existiendo una severa contestación por una parte de la población. Lo que si parece natural es que su financiación sea per cápita.  De cara al Sistema Social, excepto en alguna Comunidad Autónoma, la participación privada es mínima, cuando es precisamente este sector el que dispone de más recursos sobre todo en núcleos poblacionales importantes. No hay experiencias conjuntas de modelos PPP que incluyan la parte social y la sanitaria.
  • Con respecto a la Gestión de Procesos Asistenciales y Medicina Basada en la Evidencia, a nivel institucional, ha habido Comunidades que han realizado numerosos esfuerzos al respecto, pero creo sin demasiado éxito. Este es el verdadero cambio cultural a realizar que no puede basarse en iniciativas locales, por muy loables que estas sean. Seguimos con un modelo de atención de hace 30 ó 40 años, obviando que disponemos de unos potentes Sistemas de Información que deberían ser el fundamento de “controller” de los procesos asistenciales definidos.

Creo que tenemos todas las herramientas para comenzar el principio del cambio, hace falta voluntad política y cooperación, y además estoy convencido que económicamente no debería suponer un aumento de la financiación, si no es al contrario.

Y quizá en estos momentos de aguda y grave crisis es el momento de implementarlos. Con toda seguridad.

Para finalizar extraigo algunos fragmentos de dichos encuentros de directivos:

  • El modelo actual está agotado.
  • Debemos reformular el hospital, desarrollar la gestión clínica y la gestión por procesos y comprometer al directivo en esta responsabilidad.
  • Existen estudios que señalan que el modelo convencional versus el modelo de colaboración público privada, desde el punto de vista coste unitario, es superior en un 15 por ciento o 20 por ciento.
  • Las organizaciones de excelencia han de mejorar en trabajar la gestión clínica basada en la evidencia científica.
  • Reorganización asistencial y transformación de las organizaciones para poder “sobrevivir”, y para poder hacer frente, por un lado, a la variabilidad en la asistencia médica, apostando por una gestión descentralizada y por procesos; y por otro lado, al aumento de la cronicidad.
  • Hay que orientar las organizaciones al paciente crónico.
  • Integración funcional de la Atención Primaria y la Atención Especializada y apostar por los nuevos roles de Enfermería, puesto que en ellos pivota gran parte de la transformación y no les sacamos todo el partido que se podría.
  • Necesidad de reconsiderar el terciarismo, haciendo posible que los hospitales compartan servicios de forma eficiente, “se trata de pasar de centros de excelencia a equipos de excelencia”.
  • Según datos de la Sociedad Española de Medicina Interna, las enfermedades crónicas llegan a motivar el 80% de las consultas de Atención Primaria y el 60% de los ingresos hospitalarios en España.
  • La reforma debe orientarse hacia el desarrollo de la gestión por procesos, de la gestión clínica y debe basarse en equipos más horizontales y menos jerarquizados.
  • Un nivel de atraso es la esclerosis organizativa. El modelo de hospital que tenemos es un modelo de hace 40 años, no logramos integrar los diferentes modelos asistenciales, de forma que perdemos eficiencia y mareamos a los pacientes. Tenemos un largo camino por recorrer en la organización sanitaria e integración de los niveles asistenciales.
  • Las estructuras actuales están diseñadas para tratar a un tipo de paciente que ya no existe.
  • Valorar el coste beneficio, coste utilidad y coste de oportunidad a la hora de implementar nuevos procedimientos diagnósticos o terapéuticos.
  • Revisión de la práctica clínica y disponer de herramientas para incentivar la práctica clínica eficiente.
  • Reorientar, reinvertir, desinvertir y ajustar.

 Enlaces

Directivos sanitarios de toda España debaten los retos de gestión ante la Reforma del Sistema Nacional de Salud.

Directivos sanitarios defienden la transformación de las organizaciones hacia los crónicos y apuestan por la innovación y colaboración público-privada.

4º encuentro de Directivos de la Salud.

Arenas CA. Sostenibilidad y Desperdicio. 4º encuentro de Directivos de la Salud.

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La Gestión de la Dependencia: “Made in Spain” 30/09/2012

Posted by alopezdelval in Sociosanitario.
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Este es probablemente el post que más me ha costado escribir, pues llevo descartados media docena de borradores, y mi sensación de confusión casi es la misma que cuando lo abordé.

Después de este tiempo tengo la sensación de que, primero, hay enorme confusión en muchos de los conceptos del llamado “cuarto pilar del Estado de Bienestar”, y segundo, estos conceptos y recursos acaban teniendo una relación directa entre los Sistemas Social y Sanitario, a pesar de que su abordaje se realice sistemáticamente desde el ámbito puramente social.

Cuando se promulgó la ley 39/2006 de “Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia”, muchos pensamos que era extraño que una Ley con este calado, y con unas consecuencias económicas verdaderamente incalculables en ese momento, no tuviera una memoria económica. Como alguien dijo en aquella época, ya se buscarán los fondos (es como decir que “alguien pagará”), y parece que el pagano fueron las autonomías a las que les cogió mirando para otro sitio.

Todo esto hace que este texto lo aborde finalmente en forma de telegrama, exponiendo diferentes aspectos, a veces inconexos, pero que todos tienen como trasfondo los Sistemas de Atención Social y Sanitaria.

  •  A fecha de hoy, 30 de septiembre de 2012, seis años después de la ley, el problema generado por esta sigue sin aclararse, como es la financiación. Y tengamos en cuenta que las Administraciones públicas del 2006 tenían superávit. Huelga recordar otra vez cómo estamos ahora.
  • Hoy día no hay mucho más de 1 millón de ciudadanos reconocidos como dependientes (otras cifras a uno de enero de 2012 indican sólo 750.000). Por ejemplo los dependientes moderados tendrán que esperar hasta el año 2015.
  • Hay, como no, 17 sistemas de atención a la dependencia, con criterios diferentes y con avances diferentes en su implementación.
  • La obtención de datos fiables en este sector, datos de cualquier tipo, es una odisea. Según el Informe sobre la Dependencia de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), se estima que en España hay 1,4M de dependientes, y se estima que la sustitución de cuidados familiares por servicios sociales (en personas mayores) costaría entre un 2,29% y un 3,79% del PIB (entre 25.000M€  y 40.000M€).
  • Estos datos, con nuestra demografía, lo único que van a hacer es crecer año a año.
  • La prestación por dependencia, en muchos casos, se ha convertido casi en la única entrada económica de familias en las que todos sus miembros están en paro. De hecho el 52% de las ayudas (prestaciones) concedidas son monetarias, cuando este era un mecanismo inicialmente excepcional. En España están identificados más de un millón de cuidadores no profesionales a personas dependientes.
  • En el año 2006 muchos profesionales o emprendedores vieron como una gran oportunidad la puesta en marcha de Servicios Sociosanitarios. Invirtieron cantidades de dinero en Centros de Día, remodelación de antiguas residencias, servicios de atención domiciliaria, de teleasistencia, etc. Un elevado porcentaje de estos servicios están ahora cerrados o en quiebra, habiéndose llevado por delante muchas empresas por la falta de conciertos con la Administración.
  • La Administración, en muchos lugares de España, ha preferido construir desde cero sus propios recursos sociosanitarios y dotarlos de plantillas públicas o semi – públicas antes que concertar con estas empresas privadas, siendo el coste de la gestión directa o semi – directa ostensiblemente superior al concierto directo por plaza.
  • Cuando hablo de gestión semi – directa me refiero a que en numerosas CCAA se gestaron Fundaciones sin ánimo de lucro, o incluso dependientes de la Obra Social de Cajas de Ahorros locales que, curiosamente, eran las adjudicatarias de la mayoría de los Concursos Públicos de Servicios Sociales. Algunas de estas Fundaciones son ahora empresas con miles de trabajadores con la que la empresa estrictamente privada no puede competir por carecer de subvenciones.
  • Las grandes empresas o grupos empresariales han podido “aguantar el tirón” por su volumen, y centrando la captación en ciudadanos privados, en su gran mayoría, pero con unas tasas de ocupación bajas.
  • El crecimiento de estos grupos ha sido más por oportunidades concretas que por planificación y estrategia. Muchos de los activos adquiridos en la fusión de grupos son inviables económicamente sin la participación pública.
  • Por otro lado la relación entre servicios sociales y sanitarios es directa, y se entremezclan ambos sistemas continuamente. Resulta paradójico que haya CCAA que sean Consejerías diferentes o, aunque sea la misma Consejería, no lleven una política común. El paciente sociosanitario está entrando y saliendo continuamente del Sistema Sanitario, y el Sistema Sanitario precisa “vaciar” sus hospitales de agudos de ciudadanos que ya no precisan este tipo de cuidados. La consecuencia es que recursos que deben atender patologías de alta complejidad, con recursos diagnósticos y terapéuticos avanzados y costosos, son usados en tratar patologías ya diagnosticadas tributarias de recursos y cuidados poco sofisticados y menos costosos.
  • En épocas de mayor demanda, por ejemplo epidemias de gripe, el 80% del recurso cama en hospitales de agudos pueden estar ocupados por pacientes crónicos.
  • Clásicamente se indica que España tiene carencia de camas hospitalarias, pero en la OCDE las camas de convalecencia y de crónicos están sumadas a las totales. No precisamos más camas de agudos, y sí de las otras tipologías.
  • Desde la empresa sociosanitaria se ha ofrecido a la Administración para reconducir a centros privados a enfermos crónicos y subagudos que ocupan camas en la red sanitaria. De esta posible simbiosis los hospitales de agudos podrían dar una asistencia más eficiente y se paliaría el problema de la baja ocupación en los centros privados.

Finalizo el post, y con muchas ganas después de darle tantas vueltas, con las siguientes conclusiones:

  1. Confusión constante, ausencia de cifras, conceptos difusos, competencias multicompartidas, falta de estructuras técnicas y de recursos. Estas sensaciones iniciales están en las antípodas de la palabra eficiencia.
  2. Según mi opinión, y parece que el tiempo ha dado la razón, la gestación de la llamada Ley de la Dependencia fue más un asunto político que técnico. Es muy probable que si la coyuntura económica no fuera la que es, la situación sería algo mejor.
  3. La empresa privada ha sido, en la mayoría de las ocasiones, ninguneada o excluida del sector, cuando tiene gran cantidad de recursos ya construidos o funcionantes.
  4. Hay una cierta “exclusión” entre el Sistema Sanitario y el Social (lo que no sé es quién excluye a quién), cuando están íntimamente ligados de modo bidireccional. Una buena planificación y gestión beneficia a ambos, y por ende, a los ciudadanos.
  5. Hay que aprovechar todos los recursos disponibles, todos, en el llamado “espacio sociosanitario”, para hacerlo más eficiente y poder dar más prestaciones en esta dura época económica.
  6. Es imprescindible generar el concepto de “convalecencia” o “subagudo” o como quiera llamársele. Este elemento liberará gran cantidad de recursos en hospitales de agudos (estas camas ni siguiera existen nominalmente en el Catálogo Nacional de Hospitales).